CARLOS NACQUART, SACERDOTE DE LA MISION, A SAN VICENTE
Así es, padre, como ocupábamos el tiempo durante nuestro viaje; puede usted creer que, si Dios nos dio la gracia de cooperar de este modo a un orden mejor durante la navegación, contribuyó mucho a ello el celo del señor de Flacourt, nuestro gobernador y comandante, ya que las cosas no habrían podido marchar así sin el apoyo de su autoridad, y la verdad es que debemos a su piedad la mejor parte de lo bien que resultó…