ConferenciaTexto de San VicenteTomo XI-Apágina PDF 81
raleza, me siento muy afligido y con un dolor muy sensible; pero, según el espíritu, me parece que hemos de bendecir por ello a Dios como si se tratara de una gracia muy especial. Es lo que Dios hace cuando uno le ha hecho notables servicios: lo carga de cruces, de aflicciones y de oprobios. Padres y hermanos míos, tiene que haber algo muy grande, incomprensible al entendimiento humano, en las cruces y en los sufrimientos, ya que…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo XI-Apágina PDF 81
El padre Le Vacher me escribía un día desde Túnez que un sacerdote de Calabria, donde los espíritus son rudos y toscos, concibió un gran deseo de sufrir el martirio por su nombre, como en otros tiempos el gran san Francisco de Paula, a quien también inspiró Dios ese mismo anhelo, pero sin que llegara a ejecutarlo, por destinarlo Dios a otra cosa; pero aquel buen sacerdote se vio tan movido por este deseo, que cruzó los mares…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo XI-Apágina PDF 82
Hace algún tiempo, hubo en el mar una especie de mal tiempo que hacía la pesca muy infructuosa y puso al pueblo en una extrema necesidad; le pidieron que hiciera algunas preces y echase agua bendita en el mar, pues se imaginaban que la perturbación atmosférica se debía a algún maleficio; así lo hizo, y Dios quiso que volviera enseguida la serenidad y que abundase de nuevo la pesca. El mismo fue el que me lo escribió. Otros…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo XI-Apágina PDF 198
¡Animo, padres y hermanos míos! Esperemos que nuestro Señor nos dará fuerzas en las cruces que nos vengan, por grandes que sean, si ve que las amamos y que confiamos en él. Digámosle a la enfermedad, cuando se presente, y a la persecución cuando llegue, a las penas exteriores e interiores, a las tentaciones y a la propia muerte, cuando él nos la envíe: «Sed bienvenidos, favores celestiales, gracias de Dios, santos ejercicios, que venís de una mano…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo XI-Apágina PDF 347
Asunto principal: La Pérdida De La Finca De Orsigny
Es lo mismo que pasa con los medicamentos: sabemos muy bien que las medicinas son amargas, y que hasta las más dulces repugnan enormemente, incluso antes de tomarlas; mas no por ello dejamos de tragarlas alegremente. ¿Y por qué? Porque deseamos la salud y esperamos conservarla de ese modo o recobrarla por medio de las purgas que tomamos. De esta forma, las aflicciones son de suyo desagradables, contribuyen sin embargo al buen estado del alma y de una…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo XI-Bp. 71
Asunto principal: La Mortificacion
201 [53,XI, 71] E XTRACTO DE UNA CONFERENCIA SOBRE LA MORTIFICACION Unir la mortificación interior y la exterior. ¡Ay del que busque sus propias satisfacciones! ¡Ay del que huya de su cruz! Pues encontrará cruces tan pesadas que acabarán derrumbándolo. El que no hace caso de las mortificaciones exteriores, diciendo que las interiores son mucho más perfectas, demuestra muy bien que no es mortificado ni interior ni exteriormente.
Repeticion OracionTexto de San VicenteTomo XI-Bpágina PDF 288
Asunto principal: La Envidia
Las causas y las ocasiones de esta envidia son: si veo, por ejemplo, a uno que sirve para algo, mientras que yo no sirvo; si el otro camina ligero y yo no puedo seguirle; si canta bien y lo hace delante de mí, sin poder yo hacerlo como él; si al otro le conceden algún favor o privilegio y yo me entristezco por ello, etcétera. Remedios: La humildad y la mortificación. Para ello pensar en llevar la cruz…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo XI-Bpágina PDF 315
RESPUESTAS TRANQUILAS A PALABRAS AIRADAS El padre Vicente le respondió un día a un magistrado de la corte, que le reprochaba que no cuidaba bien sus intereses: “Señor, usted procura cumplir dignamente con su cargo, yo debo procurar cumplir bien con el mío”. A cierta dama importante, que intentaba comprometerlo en un asunto que no consideraba justo, el padre Vicente le dijo: “Señora, nuestras reglas y mi conciencia no me permiten obedecerle en esto; por eso, le suplico…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo XI-Bpágina PDF 344
1653. Amor a las lágrimas, tercera bienaventuranza: “Beati qui lugent”. 1. Lo que entendió nuestro Señor con estas palabras. 2. Actos y señales de esta bienaventuranza, que consiste en aceptar y abrazar las lágrimas y las cruces. 3. Razones que tenemos para aceptar y abrazar ese estado. 1653. Cuarta bienaventuranza: “Beati qui esuriunt et sitiunt justitiam”. 1. Lo que entendió nuestro Señor con estas palabras. 2. Actos y señales de esta bienaventuranza. 3. Razones que nos obligan a…
CartaTexto de San VicenteTomo I6 de abril de 1619p. 64
París 1918 (Vida manuscrita de la madre Elena-Angélica Lhuillier, Archivo de las Hijas de la Cruz de Tréguier). Carta 29. — Colección del proceso de beatificación. 1. En julio de 1628, dice L. Abelly (o. c.. I, cap. XXV , 117), en el curso de un viaje, después de una conversación con san Vicente, el obispo de Beauvais decidió recibir en su casa a los ordenandos, en el mes de septiembre, para proporcionarles los conocimientos necesarios a su…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A11 DE DICIEMBRE DE 1624página PDF 153
Asunto principal: El Afecto Desordenado A Sí Mismo
He resuelto, mediante la gracia de Dios, trabajar en deshacerme de este gran defecto, no mirar más que a Dios en todo y unirme fuertemente a él, pensando en los sufrimientos de nuestro Señor durante su vida y en la cruz, y teniendo en cuenta a la santísima Virgen. — ¿Y usted, hermana? — Padre, he considerado que el día en que abandonó el seno de su Padre, el Hijo de Dios dejó también sus delicias para sujetarse…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A11 DE DICIEMBRE DE 1624página PDF 157
Asunto principal: El Afecto Desordenado A Sí Mismo
obispo de Ginebra tenía este tema en gran estima; decía que estos afectos y satisfacciones no son más que amor propio. Pues bien, el amor propio produce estos deseos de afecto a nosotros mismos de dos maneras: una corporal y otra espiritual. La primera, como dice la meditación, se refiere a los vestidos, al alimento y a los cargos; la segunda consiste en amar los propios pensamientos y sentimientos. Pues bien, hermanas mías, este tema interesa especialmente a…