CartaTexto de San VicenteTomo VIIIp. 314
tado al abandonar el mundo y las gracias que le concede en la religión, como por la bendición que tiene de ser del número de los hijos de Dios y de las esposas de su Hijo, que es la gracia de las gracias, pues comprende todos los bienes y le pone ya en este mundo en posesión de las gloria eterna. Así pues, muéstrese muy agradecida a ello, agradézcaselo muchas veces a Dios y pídale misericordia para mí,…
CartaTexto de San VicenteTomo VIIIp. 326
viviente de la compañía, hombre prudente y listo, que hacía bien a todo el mundo, que se entregaba de buena gana al cuidado de los enfermos y al consuelo de los afligidos. Toda la ciudad lo consideraba y amaba como a un santo y ha demostrado estar muy apenada por su privación, hasta los herejes, que estaban edificados de su modestia. Tenemos muchos motivos para creer que Dios ha coronado su alma en el cielo, dándole la corona…
CartaTexto de San VicenteTomo VIIIpágina PDF 334
Tenemos muchos motivos para creer que Dios ha coronado su alma en el cielo, dándole el reino que tiene preparado a sus elegidos que ejercen en la tierra las obras de misericordia, tal como lo ha hecho este su servidor. Sin embargo, no hay que dejar de rezar por él, ante la incertidumbre de los juicios de Dios, que ponen a toda la iglesia en oración por los justos que han fallecido. Tenemos por aquí a tres o…
CartaTexto de San VicenteTomo VIIIp. 333
Tenemos muchos motivos para creer que Dios ha coronado su alma en el cielo, concediéndole el reino que tiene preparado a sus escogidos que ejercen en la tierra las obras de misericordia, tal como ha hecho este servidor suyo. Sin embargo, no hay que dejar de rezar por él, en la incertidumbre de los juicios de Dios que pone a toda la iglesia en oración incluso por los justos que han fallecido. No hay que pensar en recibir…
CartaTexto de San VicenteTomo VIIIp. 349
Dios ha querido quitarnos a uno de nuestros mejores hermanos; se trata de Sirven, que era en Sedán la regla viviente de la compañía, hombre prudente y listo, que hacía bien a todo el mundo, que se entregaba de buena gana al cuidado de los pobres enfermos y al consuelo de los afligidos. Toda la ciudad y sus alrededores lo han sentido mucho, hasta los herejes, que estaban edificados de su modestia y se veían asistidos por su…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-Apágina PDF 67
Asunto principal: La Obediencia
Y todos los que tienen algún cargo de superiores, están también obligados a la obediencia; yo, tan malo como soy, estoy obligado de tal manera que, si los que me pueden mandar me enviasen a los confines del mundo, estaría obligado a ir. Por lo demás, por la misericordia de Dios, preferiría antes morir que faltar a ello. Estamos además obligados a obedecer nuestras reglas y a la divina Providencia; y vosotras, a las damas de la Caridad.…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-Apágina PDF 68
Asunto principal: La Obediencia
Y como Dios me ha dado en cierta forma vuestra dirección a mí, a pesar de mi indignidad, estáis obligadas a lo que yo os ordene. A las que conozco de entre vosotras (que son muchas), les he recomendado que se contenten, en las confesiones ordinarias, con la acusación de tres pecados: porque, por la misericordia de Dios, me atrevo a decirlo, ninguna de las que he confesado cometen pecados mortales, y en este caso, bastará la acusación…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-Bpágina PDF 19
Asunto principal: Las Tentaciones
Eva respondió: «Es que Dios nos lo ha prohibido» — «¡Oh!, dijo el diablo, si comieras de él, conoce el bien y el mal». ¿No os parece que el diablo proponía a Eva un bien, ya que le prometía la ciencia del bien y del mal? pero ¿qué es lo que pretendía sino hacerles desobedecer a mandamientos, como lo consiguió? Y luego fueron desgraciados y si Dios no les hubiese concedido su misericordia después tantas penitencias, estarían perdidos…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo XI-Apágina PDF 44
Asunto principal: Los Cargos Y Oficios
demás mortificaciones, hasta que Dios le conceda su misericordia. Y tiene que ir ante el santísimo sacramento para quejarse ante Dios: «¡Dios mío! ¿qué he hecho? Realmente estoy lleno de pecados. Pero, Dios mío, ¿por qué permites que me aleje tanto de ti por un espíritu maldito y diabólico? ¡Dios mío, ten misericordia de mí!». 2.º Me gustaría, hermanos míos, que toda la compañía le agradeciese a Dios la gracia que le he concedido de no permitir que…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo XI-Ap. 142
¡No soy yo el que la he merecido!; no, porque ¿qué proporción hay entre el trabajo de las misiones que se hacen aquí abajo y la alegría y recompensa eterna de los misioneros que están contigo? Por tanto, sólo lo espero de tu bondad y liberalidad, mi buen Señor. Y aunque, además de la desigualdad que hay entre el trabajo de las misiones de aquí abajo y la alegría y recompensa que tú concedes allá arriba, he sometido…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo XI-Apágina PDF 46
nidades y malicias». Por lo que se refiere a las negligencias pasadas, ¡ay!, ¿qué remedio podemos aplicar ahora más eficaz que el pesar por haberlas cometido? Y luego esforzarse en glorificar a Dios y honrarle todo lo que podamos este poco tiempo que nos queda. Pues bien, es cierto que uno de los mayores honores y la mayor gloria que es usted capaz de darle en estos momentos, es esperar con toda la extensión a su corazón en…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo XI-Ap. 156
Asunto principal: La Condenación De Jansenio
30 [108, XI, 156] EXTRACTO DE LA CONFERENCIA [JUNIO DE 1653]. 1 SOBRE LA CONDENACIÓN DE JANSENIO Dar gracias a Dios por librarnos del error. Cuando la condenación de las cinco proposiciones de Jansenio, el padre Vicente dijo a su comunidad «que había que dar gracias a Dios por la protección que otorgaba a la Iglesia, y especialmente a Francia, para purgarla de esos errores, que iban a arrojarla a un gran desorden». Añadió que, «aunque Dios le…