ConferenciaTexto de San VicenteTomo XI-A6 DE DICIEMBRE DE 1658página PDF 375
Asunto principal: La Finalidad E La Congregación De La Misión
bleas, y de esta manera Dios se veía igualmente servido por el uno y por el otro sexo; ¿y creeremos nosotros que no es asunto de la Misión hacer que nuestro Señor sea servido y honrado por los dos? ¿No somos imitadores de ese divino Maestro, que parece que no venía a este mundo más que por los pobres y que, sin embargo, dirigió a un grupo de mujeres? Ved, hermanos míos, qué gran bendición de Dios es…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo XI-A6 DE DICIEMBRE DE 1658página PDF 377
Asunto principal: La Finalidad E La Congregación De La Misión
olvidaría 24 Si nuestro Señor viviese aún entre los hombres y viese a los niños abandonados por su padre y por su madre, como estos, ¿creéis acaso, padres y hermanos míos, que los abandonaría? Detenerse a pensar en esto sería cometer una injuria contra su bondad infinita, y seríamos infieles a su gracia, que nos ha escogido para la dirección de ese asilo, si quisiéramos librarnos de las molestias que nos causa 25 Os hablo de todas estas…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-B27 DE ABRIL DE 1659página PDF 524
Asunto principal: Las Virtudes De Sor Bárbara Angiboust
mos poco tiempo, no dejaba de dirigirnos la oración, una después de otra, haciéndola también ella. — ¡Qué hermoso es esto, hijas mías! ¿Estaba usted en Sainte Menehould durante el asedio? — Sí, Padre, algunas estuvieron allí; pero traían los heridos al hospital de Châlons. — ¡Bendito sea Dios! Otra hermana dijo: — Padre, yo estuve con ella en Saint-Denis, donde consiguió grandes frutos por medio de sus instrucciones. Atraía a todas las muchachas, y hasta a las…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-B11 DE NOVIEMBRE DE 1659página PDF 546
Sí, Padre; nunca la vi faltar a las reglas. — ¡Dios mío! ¡Salvador mío! Tenía razón aquel Papa que decía que no necesitaba otras pruebas para canonizar a un religioso más que la seguridad de que había sido fiel cumplidor de sus reglas. — Padre, a pesar de estar enferma, no dejaba de levantarse a las cuatro. Y a veces, no pudiendo oír el reloj! se levantaba antes y luego nos pedía perdón por ello. Tenía tanta caridad…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-B25 DE NOVIEMBRE DE 1659página PDF 551
Yo os confieso, hijas mías, que nunca he sentido mayor consuelo que cuando tuve el honor de servir a los pobres. Esto es lo que constituye el gozo y el consuelo de las Hijas de la Caridad. Iucundus homo 3. Es feliz el hombre que practica la caridad. Y entre todas las obras de caridad no hay ninguna que proporcione tanto consuelo como la visita a los pobres. Hay tres cosas que dan satisfacción a los hombres: tener…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-B25 DE NOVIEMBRE DE 1659página PDF 552
Y si tuviéramos que escoger, deberíamos preferir más a los pobres que nos injurian que a los que nos alaban. El artículo catorce dice así: «Para evitar grandes inconvenientes que podrían sobrevenir, no emprenderá el velar a los enfermos, ni atender a las mujeres en los dolores de parto ni asistir a las criaturas de mala vida. Y si las buscan para esto, ya sean los pobres o los vecinos o cualquier otra persona, se excusarán humildemente diciéndoles…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-B25 DE NOVIEMBRE DE 1659página PDF 552
Hijas mías, he aquí tres cosas que tenéis que observar: no velar a los enfermos, pues han surgido tantos inconvenientes que nos hemos visto obligados a prohibirlo; las mismas religiosas del Hôtel-Dieu, que iban otras veces, han dejado de hacerlo por los inconvenientes que había; ni atender a las mujeres en sus dolores de parto, pues esto es inconveniente para vosotras y podría daros mil malos pensamientos; ni tampoco asistir a criaturas de mala vida, pues de ordinario…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-B25 DE NOVIEMBRE DE 1659página PDF 556
Pero cuando empezó a predicar y a tomar discípulos, las buenas mujeres que le seguían empezaron a decir: «Nuestro maestro no tiene dinero; tampoco puede ganarlo; se lo tendremos que dar». Es preciso decirlo en alabanza de vuestro sexo: las mujeres proporcionaban todo lo que necesitaban Nuestro Señor y los apóstoles. ¿Qué habría hecho Nuestro Señor si quienes le seguían no hubieran procurado ayudarle? ¿Me atreveré a decirlo, hijas mías? Si dejaseis de hacer lo que hacéis, no…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo XI-B17 DE OCTUBRE DE 1659página PDF 120
Asunto principal: Las Luces Verdaderas Y Las Ilusiones
El conoce todos nuestros humores; conoce nuestras acciones propias y particulares; ve las que pueden producir un espejismo; sabe juntar todos esos humores y componer un espejismo, que de la imaginación pasa al entendimiento y de allí se presenta a la voluntad para inducirla a dar su consentimiento. ¿Y cómo lo hace? Mejor dicho, ¿no hace más que esto? Por otro lado nos tienta con las criaturas, de las que se sirve como otras tantas trampas para que…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo XI-B24 DE OCTUBRE DE 1659página PDF 131
Asunto principal: La Obligacion De Comunicar Al Superiorlas Faltas Notables Y Las Tentaciones Del Projimo
Conviene que os diga a este propósito lo que me refirió un cirujano, buena persona, sabio, hábil y hombre de bien, el señor Juif 4. Llamado junto con otros médicos al lado de un colega enfermo, tuvo que dar su parecer. Se preguntaba si el enfermo tenía alguna apostema en el cuerpo; unos decían que sí y otros que no; el señor Juif dijo que tenía una apostema en el intestino y que había que sajarla. Para ello,…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo XI-B5 DE DICIEMBRE DE 1659página PDF 168
Asunto principal: La Pobreza
Por eso cada uno pondrá por su parte todo el cuidado, diligencia y precaución posible para conservar enteramente esta castidad, tanto en lo que se refiere al cuerpo, como en lo que atañe al alma. Pues bien, para que, con la ayuda de Dios, se pueda hacer todo esto, habrá que guardar muy cuidadosamente los sentidos, tanto interiores como exteriores; no se hablará nunca con las mujeres a solas, fuera de su debido tiempo o lugar; habrá que…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo XI-B12 DE DICIEMBRE DE 1659página PDF 176
Asunto principal: La Castidad
Pues bien, para que, con la ayuda de Dios, se pueda hacer todo esto, habrá que guardar muy cuidadosamente los sentidos, tanto interiores como exteriores; no se hablará nunca con las mujeres a solas, fuera de su debido tiempo y lugar; habrá que abstenerse por completo de hablarles y de escribirles con términos demasiado afectuosos, aunque sea sobre materias de devoción; no habrá que acercarse demasiado a ellas al confesarlas, ni al hablarles fuera de la confesión; y…