ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A22 DE OCTUBRE DE 1646página PDF 259
Si no podemos hacerlo con las personas que han visto sus faltas, es conveniente justificar su intención. 12.º Pensar que, si soportamos a nuestras hermanas, ocultando sus faltas o excusándolas, Dios permitirá que ellas nos devuelvan esta misma caridad, y hay motivos para reconocer que de esto tenemos todas mucha necesidad. 13.º Procurar olvidar las faltas de las demás y, para conseguirlo, excusarlas y creer que han obrado por descuido y sin ninguna mala voluntad. 14.º Si alguna…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A22 DE OCTUBRE DE 1646página PDF 264
Si sois vosotras las que habéis caído en la maledicencia, en la murmuración o en la detracción, entrad en vuestro interior y decid: «¿Qué es lo que has hecho, miserable de ti? Te has dejado llevar por el enemigo, has matado a tu hermana, le has quitado la reputación, has escandalizado a las hermanas con las que has hablado. ¿Qué estima tendrán de ella desde ahora?» E inmediatamente, hijas mías, para que la mala impresión que causaron vuestras…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A22 DE OCTUBRE DE 1646página PDF 265
El prior, que tenía el espíritu de Dios y se daba cuenta de que no pararían allí las cosas, le dijo: «Desde luego, señor, se trata de algo poco importante; encargaré a un hermano, que no dejará de hacerlo». Así se hizo, y todos los días le llevaba los zapatos a su habitación. Como aquello durase más tiempo del que había pensado, el mismo prior tomó los zapatos del bienaventurado, se los limpió y se los llevó todas…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A30 DE MAYO DE 1647página PDF 287
Asunto principal: Las Reglas
tando que os adviertan y os reprendan los superiores, sufriéndolo con espíritu de mansedumbre, contentas de que se os haga esta caridad, y pidiendo a la hermana con quién estáis que nos lo comunique a la señorita o a mi, pero esto con toda bondad y sinceridad: «¡Dios mío! Hermana, le ruego, por amor de Dios, que advierta al Padre Vicente y a la señorita de las faltas que me ha visto cometer». Hijas mías, no podéis imaginaros…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A30 DE MAYO DE 1647página PDF 294
Asunto principal: Las Reglas
Creo, por la misericordia de Dios, hijas mías, que cada una de vosotras tiene el deseo de ponerlas en práctica. ¿No tenéis todas este sentimiento? Todas a una sola voz respondieron que sí. Y nuestro veneradísimo Padre prosiguió: — Cuando Moisés dio la ley al pueblo de Dios, todos estaban de rodillas, como estáis vosotras ahora, y espero que su misericordia secundará vuestros deseos haciendo cumplir lo que se pide de vosotras. ¿No os entregáis a él con…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A30 DE MAYO DE 1647página PDF 294
Asunto principal: Las Reglas
Y también a mi, miserable como soy, que no guardo mis reglas. Os pido perdón a todas. Yo soy muy culpable con vosotras en lo que se refiere a vuestra obra. Por favor, rogad a Dios que me conceda su misericordia. Por mi parte, pediré a nuestro Señor Jesucristo que os dé él mismo su santa bendición y no pronunciaré hoy las palabras, porque las faltas que he cometido con vosotras me hacen indigno de ello. Pido, pues,…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A18 DE AGOSTO DE 1647página PDF 307
Asunto principal: La Santa Comunión
que no estaríamos nunca demasiado puros para acercarnos a Dios; pero, sobre todo, hay que ir con resolución de esforzarse en nuestra enmienda. Otro medio para obtener también el perdón de todas las faltas que podemos haber cometido en nuestras comuniones, tanto vosotras, hijas mías, como yo, miserable pecador, es pedir misericordia a Dios por el pasado, y gracia para el porvenir. Haced esta petición con todo vuestro corazón, cada una en particular; y yo, como el más…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A22 DE ENERO DE 1648página PDF 329
Asunto principal: El Buen Uso De Los Avisos
— Creo, Padre, que tiene la culpa el orgullo, y lo digo porque yo he sentido muchas veces en mi misma y me he dejado llevar en algunas ocasiones de ciertas murmuraciones contra mis superiores y superioras, por las que pediré perdón a Dios, a usted, Padre mío, y a todas mis hermanas. — ¡Bendito sea Dios, hija mía, por el conocimiento que le ha dado del origen de ese mal! Es muy cierto que proviene del orgullo,…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A15 DE MARZO DE 1648página PDF 334
Asunto principal: El Buen Uso De Los Avisos
las hermanas sospechosas de haber referido las faltas; y si, en vez de aprovecharse de los avisos, alguna se ha puesto a averiguar de qué parte venían, y si alguna ha murmurado. Díganos, hermana, por favor, ¿por qué una Hija de la Caridad tiene que alegrarse de que su superiora sea advertida de sus faltas y la pueda corregir? La hermana respondió que se trataba de un medio para impedirnos volver a caer en ellas pero que a…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A15 DE MARZO DE 1648página PDF 336
Asunto principal: El Buen Uso De Los Avisos
que quizás mi orgullo no lo hubiese soportado tan fácilmente.Le pido muy humildemente perdón, Padre mío, y a todas nuestras hermanas, por esta negligencia, y por todas las demás faltas que he cometido. Con espíritu de humildad y de caridad le diré que, desde la última charla, aunque nuestras hermanas hayan dado su consentimiento para ser avisadas de sus faltas, ha sucedido con frecuencia que algunas no lo han recibido bien, han murmurado y han dicho entre ellas:…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A15 DE MARZO DE 1648página PDF 337
Asunto principal: El Buen Uso De Los Avisos
Hijas mías, cuando uno se da cuenta de que ha llegado hasta ese punto, tiene que castigarse para vencer esa maldita naturaleza, estropeada por el pecado, que nos sugiere todas esas razones. Hay que ir a decir a la superiora, o si se trata de una hermana: «Hermana, le pido perdón; he recibido mal la advertencia que ha hecho usted el favor de hacerme. Sin embargo, procuraré utilizarla debidamente, y le suplico además, que aunque vea sublevarse mi…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A15 DE MARZO DE 1648página PDF 338
Asunto principal: El Buen Uso De Los Avisos
Ved, hijas mías, en vez de excusarse confiesan sus faltas, indican que son mayores de lo que parecen, y además añaden otra. ¡Oh, si Dios quisiese que esto se introdujese en esta casa y se hiciese con espíritu de humildad, yo desafío a todos los demonios del infierno, aunque fuesen todavía diez veces más numerosos de lo que son, los desafío, repito, a ver si son capaces de destruirla! — Esa hermana que está allí al fondo, ¿cree…