CartaTexto de San VicenteTomo II9 de octubre de 1640página PDF 106
No tengo prisa por enviarle a nadie, ya que todavía no tiene usted alojamiento, pero sobre todo porque me he enterado por su penúltima que toda la diócesis de Roma se reduce a la ciudad misma de Roma, y entonces ya no veo ninguna utilidad, a no ser para las diócesis más cercanas, o que se consiguiera la forma de trabajar con los ordenandos y ejercitantes. Le envié el testimonio de pobreza de las personas sobre quienes le…
CartaTexto de San VicenteTomo II14 de noviembre de 1640página PDF 116
Creo que nos quedaremos en que se haga el propósito de vivir y morir en la Misión, en el primer año de seminario; en el voto simple de estabilidad, el segundo año de seminario; y hacerlo solemnemente al cabo de ocho o diez años, según crea conveniente el superior general. Esto equivaldrá en cierto modo a la facultad de expulsar a los incorregibles. Habrá que tomar algunas precauciones a propósito de los votos de pobreza, castidad y obediencia,…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A19 DE JULIO DE 1640página PDF 30
Asunto principal: La Vocación De Hija De La Caridad
San Francisco lo sabía muy bien, cuando decía a veces a uno de sus hermanos: «Vayamos a predicar», y luego se contentaba con ir a pasear por la ciudad con él; y como, a la vuelta, el hermano le dijese: «No habéis predicado». «Sí, hermano mío, le respondió el santo; porque nuestro porte y nuestra modestia eran una predicación para este pueblo». Sed pues modestas, hijas mías, por favor, y trabajad intensamente en vuestra perfección. No os contentéis…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A19 DE JULIO DE 1640página PDF 31
Asunto principal: La Vocación De Hija De La Caridad
nos religiosos que se entregaban así por entero a Dios, le preguntaron si, en nuestra Compañía, no podría haber hermanas admitidas a hacer semejante acto. Su caridad nos respondió de esta manera: Sí, desde luego, hermanas mías, pero con esta diferencia: que los votos de esos buenos religiosos son solemnes, y no pueden ser dispensados de ellos ni siquiera por el Papa; pero, de los que vosotras podéis hacer, el obispo podría dispensar. Sin embargo, valdría más no…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A5 DE JULIO DE 1640página PDF 572
Asunto principal: La Vocación De Hija De La Caridad
— ¿Y si le diesen alguna otra cosa?, ¿debería tomarla sin permiso? — No, Padre. — ¿Podría hacerlo con permiso? — Sí, Padre. Yo recibí una vez un libro de un buen párroco sin permiso. Se lo dije luego a mi hermana. Pero ya no volveré a hacerlo, Padre. — No, hija mía, no lo haga usted. Piense en la gran edificación que habría recibido aquel buen sacerdote si hubiese rechazado su libro, diciendo que necesitaba permiso para…
CartaTexto de San VicenteTomo II11 de julio de 1642página PDF 234
han concedido 24, que las rentas de esta clase de bienes van disminuyendo notablemente de precio; las que tenemos de Chartres este año han bajado casi a la mitad. Las calamidades públicas y la disminución de viajeros son los culpables de esta baja. Ya le escribí con bastante amplitud sobre el asunto de San Ivo 25 Creo que será conveniente que haga usted la misión en las ciudades donde hay obispado, por las razones que en otra ocasión…
CartaTexto de San VicenteTomo II21 de noviembre de 1642página PDF 265
A eso le diré que quizás pudiera ser allí; pero que, como esto me parece en contra de la sencillez cristiana y contra [lo] que creo que Dios pide de nosotros, siempre he huido de realizar acciones piadosas en un lugar para presentar mi recomendación en otro; excepto una vez que tuvimos la misión en un sitio por consideración con el difunto señor presidente de París 7, con el que teníamos un asunto que tratar; Dios permitió que…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A16 DE MARZO DE 1642página PDF 65
Asunto principal: El Servicio A Los Enfermos
Para ayudarle a tener paciencia, pídasela muchas veces a Dios, y tenga frecuentemente en su boca el santo nombre de Jesús». «Sé muy bien, amigo mío, que su pobreza aumentará sus penas por las incomodidades que recibirán con ella su mujer y sus hijos; pero, para aliviar esos pensamientos, piense en la pobreza del Hijo de Dios y de su santa Madre, que no tenía donde alojarse cuando vino al mundo; él mismo dijo que no tenía dónde…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A16 DE MARZO DE 1642página PDF 66
Asunto principal: El Servicio A Los Enfermos
Reflexiones de otra hermana: Si el enfermo nos manifiesta algún descontento, indicarle que, cuando estamos enfermos, es por permisión de Dios, y que en este estado tenemos que preguntarnos qué es lo que nos gustaría en el momento de nuestra muerte haber hecho en nuestra vida, e intentar reparar todos nuestros pecados en esta enfermedad por medio de la conformidad con la voluntad de Dios, la paciencia, el sufrir la pobreza y los dolores que experimentamos y la…
CartaTexto de San VicenteTomo II15 de mayo de 1643página PDF 328
de encontrar mejores sujetos o de formarlos mejor que hasta ahora lo ha hecho, o de contentarse con la pobreza. Tenemos aquí diecisiete o dieciocho alumnos en teología y filosofía, que se portan muy bien, según dicen los que entienden más que yo. El señor Messier, doctor de la Sorbona 4, que asistió hace tres días a sus disputas, se extrañaba de cómo habían podido progresar tanto en tan poco tiempo; y lo mismo decía nuestro padre Gilles.…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A25 DE ENERO DE 1643página PDF 83
No os digo que comáis poco pan. No, mis queridas hermanas; san Bernardo dice que hay que comer suficiente pan; pero os digo que, en lo demás, las Hijas de la Caridad tienen que contentarse con poco. ¡Bendito sea Dios porque parece que esta práctica existe ya entre vosotras! ¡Bendito sea Dios por ello! Conservadla bien, hijas mías, si queréis tener el espíritu de las verdaderas campesinas, en el que Dios os ha llamado al servicio de los…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A25 DE ENERO DE 1643página PDF 85
Ella tenía tan gran modestia y pudor que, aunque la saludaba un ángel para ser madre de Dios, sin embargo, su modestia fue tan grande que se turbó, sin mirarlo. Esta modestia, mis queridísimas hermanas, os tiene que enseñar a no ofrecerles ningún atractivo a los hombres. Hijas mías, ¡qué peligroso es esto! Desconfiad siempre de vosotras mismas, y seguramente adquiriréis esta modestia tan necesaria. Nuestra buena santa Genoveva amó también mucho la pobreza, como buena aldeana; y…