ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A28 DE JULIO DE 1648página PDF 387
Asunto principal: El Espíritu Del Mundo
manas mías, de aquí podéis deducir que, si la riqueza hubiese sido un medio necesario para la salvación, nuestro Señor no hubiese vivido en la pobreza, y deducir que el espíritu del mundo, que busca y ambiciona las riquezas, lleva a la condenación. Si alguna de vosotras, hermanas mías, no tuviese amor a la pobreza, que ponga sus ojos en la del Hijo de Dios; si alguna prefiriese los aplausos, que recorra la vida de Jesucristo y vea…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A25 DE AGOSTO DE 1648página PDF 393
Asunto principal: El Espíritu Del Mundo
soberbia de la vida, que es una afición al honor, a la estima, a que se piense bien de nosotros, que se hable de nosotros, que se crea que lo hacemos muy bien en una parroquia, en un hospital, en el campo, o en cualquier otro sitio en donde trabajemos. Pero, Padre, ¿es posible que una mujer vestida pobremente, que tiene su trabajo tan ordenado, que a veces le falta tiempo para todo, pueda tener ese espíritu que…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A25 DE AGOSTO DE 1648página PDF 397
Asunto principal: El Espíritu Del Mundo
No, no hay que pensar así, hija mía, hay remedio para todo. Los médicos curan las cosas contrarias por sus contrarias. Se esfuerzan por conocer la causa de una enfermedad; y si procede del calor, la curan por medio de medicamentos refrescantes; si del frío, por remedios más cálidos. Por ejemplo, a una hermana le gusta una cosa; se complace en tener siempre algo propio, para utilizarlo, según dice, en caso necesario; hay que curar esto por la…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A25 DE AGOSTO DE 1648página PDF 398
Asunto principal: El Espíritu Del Mundo
Pido a nuestro Señor Jesucristo, que vino a este mundo para destruirlo, que os dé a conocer él mismo todas las ocasiones en que tenéis necesidad de combatirlo, que os llene de su espíritu divino, que es un gran espíritu de caridad, de pobreza y de humildad, opuesta al espíritu de soberbia, de ambición y de avaricia, que lo dé en general a toda la Compañía y en particular a cada una de vosotras. Y con esta confianza…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A25 DE DICIEMBRE DE 1648página PDF 408
Asunto principal: El Amor A La Vocación
tir; y la verdad es que vuestras vidas han quedado abreviadas por el trabajo que tenéis; y por tanto sois mártires. Veamos ahora lo que nos puede apartar de esto; habéis dicho cosas muy hermosas. Añadiré que ante todo hemos de pensar que todo pecado mortal nos separa de Dios y, en esta medida, nos quita el amor a nuestra vocación. Está en primer lugar el orgullo, que os lleva a querer tener un papel eminente, a ser…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A28 DE NOVIEMBRE DE 1649página PDF 429
Asunto principal: El Amor Al Trabajo
nor de imitar la vida de trabajo del Hijo de Dios; por consiguiente, lo mismo que él trabajó con san José y con su santa Madre para ganarse la vida, también nosotras tenemos que hacerlo. La segunda razón es que no aportamos ninguna dote cuando entramos para poder vivir, y por consiguiente tenemos que ganarnos la vida con el trabajo. La tercera es que la mayoría de nosotras estaríamos obligadas a ganarnos la vida, si estuviéramos en el…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A28 DE NOVIEMBRE DE 1649página PDF 435
Asunto principal: El Amor Al Trabajo
San Pablo, el gran apóstol, el hombre lleno de Dios, el vaso de elección, se ganó la vida con el trabajo de sus manos; en medio de sus grandes trabajos, de sus graves ocupaciones, de sus predicaciones continuas, empleaba el tiempo de día y de noche para poder bastarse a sí mismo, sin pedir nada a nadie; en una de sus epístolas dice: «Sabéis que no os he exigido nada y que han sido estas manos las que…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A28 DE NOVIEMBRE DE 1649página PDF 436
Asunto principal: El Amor Al Trabajo
Y si llegáis a tener más de lo que necesitáis, ya sabéis que lo que sobre tiene que ser para formar a otras hermanas, que puedan hacer algún día el mismo servicio a Dios que hacéis vosotras, y atiendan al prójimo de forma que Dios quede glorificado en ellas. Los religiosos sirven a Dios y sostienen a la iglesia; pero la mayor parte de ellos, al menos los que son mendicantes, tienen necesidad de ser mantenidos por el…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A22 DE OCTUBRE DE 1650página PDF 486
Si os pregunta qué sois, si sois religiosas, le diréis que no, por la gracia de Dios, y que no se trata de que no estiméis a las religiosas, pero que si lo fueseis, tendríais que estar encerradas y que por consiguiente tendríais que decir: adiós al servicio de los pobres. Decidle que sois unas pobres Hijas de la Caridad, que os habéis entregado a Dios para el servicio a los pobres, y que se os permite dejarlo…
CartaTexto de San VicenteTomo IV22 de noviembre de 1651página PDF 267
tanto más cuanto que anda con dificultades para pagar las pensiones y para podernos ayudar. Ya sabe usted que estamos debiendo grandes sumas por esta casa y que tenemos que pagar alrededor de mil escudos todos los años en intereses al señor abad Lucas y a otras personas. Y sin embargo nos dice usted que no puede enviarnos nada para pagar sus cargas. ¿Cómo es que puede entonces tener casi siempre obreros levantando paredes, construyendo, quitando, derribando, moviéndose…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A5 DE MARZO DE 1651página PDF 512
Asunto principal: La Confesión
Hermana, ¿ha hecho usted oración sobre este tema? ¿Qué le parece? ¿por qué tienen que saber las Hijas de la Caridad cuál es el espíritu de su Compañía? — Padre, no he pensado mucho en ello, pero me parece que es menester que hagamos todas nuestras acciones con un espíritu de caridad, a imitación de nuestro Señor. — Bien dicho, hija mía. Pero, antes de seguir adelante, es preciso que sepáis, hermanas mías, que a todas las Compañías…
CartaTexto de San VicenteTomo IV24 de julio de 1652página PDF 410
lecencia. Y no es eso todo, sino que acabamos de perder a dos excelentes sujetos, uno sacerdote y el otro clérigo. El primero es el padre David 4, a quien habíamos enviado a Etampes para que asistiera corporal y espiritualmente a sus pobres habitantes, a los que el ejército y el asedio habían dejado en su mayor parte enfermos y reducidos a la mayor pobreza 5; éste buen padre se portó con ellos con tanto ardor y pasó…