AL PAPA URBANO VIII
socorros, tan abundantes en las ciudades, permanecen en la ignorancia y en la pobreza, ignorando, hasta en su vejez, los misterios de la fe necesarios para la salvación, y muriendo a veces desgraciadamente en los pecados de su juventud, por haber tenido vergüenza de descubrirlos a los párrocos o vicarios que son sus conocidos y familiares; considerado esto, para remediar tan grande mal, los anteriormente nombrados han pensado que deberían continuarse las misiones dadas hasta ahora en las…