Tema vicentino

Pobreza

490 referencias relacionadas en el corpus.

490 referencias

ConferenciaTomo IX-A16 DE MARZO DE 1642página PDF 397

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No, no hay que pensar así, hija mía, hay remedio para todo. Los médicos curan las cosas contrarias por sus contrarias. Se esfuerzan por conocer la causa de una enfermedad; y si procede del calor, la curan por medio de medicamentos refrescantes; si del frío, por remedios más cálidos. Por ejemplo, a una hermana le gusta una cosa; se complace en tener siempre algo propio, para utilizarlo, según dice, en caso necesario; hay que curar esto por la…
ConferenciaTomo IX-A16 DE MARZO DE 1642página PDF 398

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Pido a nuestro Señor Jesucristo, que vino a este mundo para destruirlo, que os dé a conocer él mismo todas las ocasiones en que tenéis necesidad de combatirlo, que os llene de su espíritu divino, que es un gran espíritu de caridad, de pobreza y de humildad, opuesta al espíritu de soberbia, de ambición y de avaricia, que lo dé en general a toda la Compañía y en particular a cada una de vosotras. Y con esta confianza…
ConferenciaTomo IX-A16 DE MARZO DE 1642página PDF 408

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tir; y la verdad es que vuestras vidas han quedado abreviadas por el trabajo que tenéis; y por tanto sois mártires. Veamos ahora lo que nos puede apartar de esto; habéis dicho cosas muy hermosas. Añadiré que ante todo hemos de pensar que todo pecado mortal nos separa de Dios y, en esta medida, nos quita el amor a nuestra vocación. Está en primer lugar el orgullo, que os lleva a querer tener un papel eminente, a ser…
ConferenciaTomo IX-A16 DE MARZO DE 1642página PDF 429

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nor de imitar la vida de trabajo del Hijo de Dios; por consiguiente, lo mismo que él trabajó con san José y con su santa Madre para ganarse la vida, también nosotras tenemos que hacerlo. La segunda razón es que no aportamos ninguna dote cuando entramos para poder vivir, y por consiguiente tenemos que ganarnos la vida con el trabajo. La tercera es que la mayoría de nosotras estaríamos obligadas a ganarnos la vida, si estuviéramos en el…
ConferenciaTomo IX-A16 DE MARZO DE 1642página PDF 435

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San Pablo, el gran apóstol, el hombre lleno de Dios, el vaso de elección, se ganó la vida con el trabajo de sus manos; en medio de sus grandes trabajos, de sus graves ocupaciones, de sus predicaciones continuas, empleaba el tiempo de día y de noche para poder bastarse a sí mismo, sin pedir nada a nadie; en una de sus epístolas dice: «Sabéis que no os he exigido nada y que han sido estas manos las que…
ConferenciaTomo IX-A16 DE MARZO DE 1642página PDF 436

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Y si llegáis a tener más de lo que necesitáis, ya sabéis que lo que sobre tiene que ser para formar a otras hermanas, que puedan hacer algún día el mismo servicio a Dios que hacéis vosotras, y atiendan al prójimo de forma que Dios quede glorificado en ellas. Los religiosos sirven a Dios y sostienen a la iglesia; pero la mayor parte de ellos, al menos los que son mendicantes, tienen necesidad de ser mantenidos por el…
ConferenciaTomo IX-A16 DE MARZO DE 1642página PDF 486

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Si os pregunta qué sois, si sois religiosas, le diréis que no, por la gracia de Dios, y que no se trata de que no estiméis a las religiosas, pero que si lo fueseis, tendríais que estar encerradas y que por consiguiente tendríais que decir: adiós al servicio de los pobres. Decidle que sois unas pobres Hijas de la Caridad, que os habéis entregado a Dios para el servicio a los pobres, y que se os permite dejarlo…
ConferenciaTomo IX-A16 DE MARZO DE 1642página PDF 512

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Hermana, ¿ha hecho usted oración sobre este tema? ¿Qué le parece? ¿por qué tienen que saber las Hijas de la Caridad cuál es el espíritu de su Compañía? — Padre, no he pensado mucho en ello, pero me parece que es menester que hagamos todas nuestras acciones con un espíritu de caridad, a imitación de nuestro Señor. — Bien dicho, hija mía. Pero, antes de seguir adelante, es preciso que sepáis, hermanas mías, que a todas las Compañías…
ConferenciaTomo IX-A16 DE MARZO DE 1642página PDF 525

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Si vais al refectorio, que sea siempre con esas tres bellas joyas de la humildad, la caridad y la sencillez Todos los cristianos, hermanas mías, están obligados a la práctica de estas virtudes; pero las Hijas de la Caridad tienen esta obligación de una forma especial. Podréis decirme: «Pero, Padre, ¿acaso no estamos también obligadas a la práctica de todas las demás virtudes?»l Sí, estáis obligadas a ellas, pero a esas tres lo estáis de una manera muy…
ConferenciaTomo IX-A16 DE MARZO DE 1642página PDF 562

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Le propusieron que se fuera con la reina, que quería emplearla en cargo que no la apartaría del servicio a los pobres, pero que le permitiría tratar con Su Majestad más de lo que ellas hacen de ordinario. Y Dios quiso en esa ocasión dar a una Hija de la Caridad la fuerza de negarse a los gustos de una reina 12. ¿Sabéis cómo? Por sus lágrimas, hermanas mías, por sus lágrimas. Cuando la reina vio que lloraba,…
ConferenciaTomo IX-A16 DE MARZO DE 1642página PDF 572

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— ¿Y si le diesen alguna otra cosa?, ¿debería tomarla sin permiso? — No, Padre. — ¿Podría hacerlo con permiso? — Sí, Padre. Yo recibí una vez un libro de un buen párroco sin permiso. Se lo dije luego a mi hermana. Pero ya no volveré a hacerlo, Padre. — No, hija mía, no lo haga usted. Piense en la gran edificación que habría recibido aquel buen sacerdote si hubiese rechazado su libro, diciendo que necesitaba permiso para…
CartaTomo II25 de enero de 1643p. 358

LUISA DE MARILLAC A SAN VICENTE

«Padre, el dolor de mi corazón es tan grande que no puedo decírselo sin llorar, ante la enorme pobreza de esas buenas religiosas que manda socorrer su caridad, y que es tan grande que no podría describirla en su mayor parte. Sus hábitos casi no pueden reconocerse... Están remendados por todas partes de verde, de gris, de rojo, de todo lo que pueden encontrar. Han tenido que ponerse zuecos». 664 [638,II,358] LUISA DE MARILLAC A SAN VICENTE [25…
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