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Asunto principal: Las Tentaciones
Es lo que diremos a continuación y probaremos con ejemplos. Pues bien, mis queridas hermanas, es propio de Dios dirigirnos hacia el mal, lo mismo que hacen la carne y el mundo. La tentación — insisto en ello — es un movimiento que nos inclina al mal de diversas maneras. El diablo a veces presenta el mal abiertamente; pero de ordinario lo propone so capa de bien. Hermana, ¿qué es la tentación y qué es la inspiración? —…
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Asunto principal: Las Tentaciones
Hija mía, nuestras buenas hermanas que están ahora en el cielo ¿han sido tentadas? — Sí, Padre. — ¡Ay! ¿qué duda cabe de que fueron tentadas? Quizás más incluso que algunas de vosotras. ¿Qué diferencia hay entonces entre esas buenas hermanas y las que se salieron de la compañía? Que éstas usaron mal de la tentación, mientras que las que están en el cielo usaron bien de ella. Acordaos bien de esto, hermanas mías, y pensad en ello…
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Asunto principal: Las Tentaciones
Hermanas, las razones que tenemos para temer y huir de las tentaciones es que el diablo pretende con ellas llevarnos al pecado y perdernos. Tenemos que soportarlas con paciencia, ya que el designio de Dios, que permite las tentaciones, es que sepamos aprovecharlas. ¿No habéis oído decir alguna vez lo que se cuenta de la víbora? Es un veneno, basta con comerse una, por pequeña que sea, para morir. Pero si está bien aderezada, es uno de los…
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Asunto principal: Las Tentaciones
— Padre, es que Dios les ha dado la gracia de aprovecharlas bien. — Muy bien. ¡Que Dios la bendiga, hija! El santo de los santos, ¿fue tentado? Dígame, hermana. — Sí, Padre. — Sí, mis queridas hermanas. El santo de los santos fue tentado; el Hijo de Dios no estuvo libre de tentaciones 1. ¡Qué atrevimiento el del diablo, dirigirse al santo de los santos! ¿Hemos de extrañarnos de que tiente a los hombres, si atacó a…
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Asunto principal: Las Tentaciones
Nos lo enseña san Pablo cuando dice de sí mismo que se veía tentado y afligido por una horrible tentación de la carne, pintando los combates que la carne le presentaba 2. Nosotros, que somos del mundo, procuramos ocultar nuestras faltas, y los santos las descubrían para mostrar que eran pecadores. ¡Ay! Es una gracia verse probado por las tentaciones, mis queridas hermanas, y una señal de que Dios nos ama. Lo permite así para hacernos humildes, cumplidores…
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Asunto principal: Las Tentaciones
ese lodazal en que se revuelca mi mente, ¿cómo querrían escucharme? ¿qué dirían de mí? Sin embargo, ese pueblo se convierte. ¿Y quién es el que los convierte? No ciertamente yo, pues es imposible que un hombre tan miserable pueda hacer esas maravillas. No soy yo, Dios es el que lo hace. Por eso yo no sirvo para nada y toda la gloria es suya». Así es, hermanas mías, como san Pablo se servía de sus tentaciones para…
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Asunto principal: Las Tentaciones
Pidámosle a Dios que no nos dejemos vencer por la tentación. Se lee de un santo, muerto en nuestro siglo, que cuando salía por la mañana para ir a la ciudad le decía a su confesor: «Voy a salir, pero no sé si volveré sin haber cometido alguna falta. Por eso le pido que rece a Dios por mí». Esto nos enseña a desconfiar de nosotros mismos y a pedirle siempre fuerzas al Señor. Pasemos al segundo punto.…
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Asunto principal: Las Tentaciones
Hermana, ¿no le parece que el diablo quiere enorgullecernos entonces? — Sí, Padre. — Otra clase de tentación es querer cambiar de lugar, de oficio, de parroquia. Hija mía, ¿le parece que está bien decirle a la señorita, al Padre Portail o a mí que desea hacer más mortificación que la comunidad? — No, Padre; está mal. — Fijaos en la astucia del diablo. Sabe muy bien que, si le dijera a una Hija de la Caridad: «Júzgate…
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Asunto principal: Las Tentaciones
a perder aquí, si no me cambian; no soy capaz de hacer aquí nada que valga la pena», ¿sería una tentación? — Sí, Padre. — Sí, mis queridas hermanas, es una tentación querer cambiar, querer ir a las aldeas, cuando se está en una parroquia; y cuando se está en las aldeas, querer volver a París. Es una tentación quejarse del lugar en que una está por obediencia. — ¡Pero es que este sitio, esta ocupación son incompatibles…
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Asunto principal: Las Tentaciones
— Sí, Padre, es una tentación muy peligrosa, que nace del orgullo, y creo yo que, para librarse pronto de ella, hay que declarársela a los superiores. — Sí, es un buen medio para verse libre cuanto antes. Así pues, es una tentación, hermanas mías, querer descargarse del cargo de hermana sirviente; y desear serlo es una tentación horrible e insoportable. Si una hermana tuviera ese deseo, ¿cómo podría tolerar verse marcada por el diablo, que es tan…
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Asunto principal: Las Tentaciones
también es una tentación querer cambiar. Afirmo que todo cambio es una tentación de suyo, sea cual fuere el motivo, aunque se crea que lo hará mejor en otro lado, que podrá encontrar una hermana más cariñosa. Es el diablo el que, so capa de bien induce al mal. Lo mismo ocurre cuando una piensa en dejar su vocación (porque, fijaos, hermanas mías, el diablo obra así para tentaros. Propone las cosas como muy útiles y agradables, pone…
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Asunto principal: Las Tentaciones
Sí, Salvador mío; sí, Salvador mío, ¡guárdanos de las tentaciones! Cuando recéis el padrenuestro, poned atención en esas palabras: «No nos dejes caer en la tentación», para pedirle a Nuestro Señor la gracia de no sucumbir a las tentaciones. ¡Dios mío! Las tentaciones purifican a las almas buenas, las santifican, las hacen humildes y las perfeccionan. ¡Salvador mío! Ya veis, mis queridas hermanas, si alguna vez hemos tenido una conferencia útil, es ésta, que os tiene que consolar…