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Pues bien, esa buena palabra que tenéis que decirle debe tender a excitarles a la paciencia, o a hacer una buena confesión, ________ 1 Mt 5,3. 2 Mt 25,44. 916
Obras Completas · tomo IX-B
1654-1660 · 669 páginas · 2 documentos.
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Pues bien, esa buena palabra que tenéis que decirle debe tender a excitarles a la paciencia, o a hacer una buena confesión, ________ 1 Mt 5,3. 2 Mt 25,44. 916
o a bien morir, o a bien vivir, si recobran la salud, y a enseñarles las cosas necesarias para la salvación. Porque mirad, mis queridas hermanas, es muy importante asistir a los pobres corporalmente; pero la verdad es que no ha sido nunca ése el plan de Nuestro Señor al hacer vuestra Compañía, cuidar solamente de los cuerpos; porque no faltarán personas para ello. La intención de Nuestro Señor es que asistáis a las almas de los pobres…
No todos pueden ayudarles en eso, y Dios os ha escogido principalmente para que les deis las instrucciones necesarias para su salvación. Pensad en vosotras mismas y decid: «¿He hecho yo acaso algo más que atender a los cuerpos durante todo el servicio que he hecho a los pobres? Si hasta ahora no he atendido más que a proporcionarles el alimento, las medicinas y las otras cosas que se refieren al cuerpo, no he cumplido con mi obligación.…
Mis queridas hermanas, responderé a eso que habrá que decirles al menos una buena palabra de pasada, algunas frases de Nuestro Señor, procurando elevarse hasta Dios para tomar del corazón de Nuestro Señor algunas palabras de consuelo, y decirle a aquel pobre enfermo, por ejemplo: «¡Hijo mío, qué feliz será usted si sufre su enfermedad con paciencia! ¡Hermano mío, sufre usted mucho, pero Dios merece que suframos todavía más por su amor! ¡Hijo mío, sus dolores son muchos,…
tendrá por ellos también será muy grande! ¡Bien, hermano mío! ¡Bien, hermana mía! ¿ama usted mucho a Dios? ¿No querrá hacer una confesión general?». Y así decirle alguna cosa según las necesidades que veamos en él. Y para lograr que esto resulte útil, tenéis que llenaros del espíritu de Nuestro Señor, de modo que todos vean que lo amáis y que intentáis hacerle amar. La que esté llena del espíritu de Nuestro Señor necesariamente producirá mucho fruto. Pero…
¿Os acordáis de nuestras queridas hermanas que descansan en Dios? ¡Cómo hablaban a sus enfermos y hasta a sus mismas hermanas! No hay ninguna que no lo haya hecho así. Se les ha visto servir a los enfermos con caridad, hablarles con dulzura y humildad. Hijas mías, acordaos de ellas. Esa es la lección de Nuestro Señor: «Acordaos de mí, dijo, que soy manso y humilde de corazón» 3; y no sacaréis ningún provecho, si no obráis de…
Tú las amaste tanto que concediste a quienes ellas asistían la gracia de apreciar lo que les decían ________ 3 Mt 11,29. 918
y de sacar provecho de ello. Señor, concédenos también a nosotros la gracia de tocar los corazones y de llevarlos a tu amor enseñándoles sobre todo las cosas necesarias para la salvación, porque los doctores aseguran que nadie puede salvarse sin saber los principales misterios de la fe. Por eso tenéis que procurar enseñarles sobre todo a los pobres que existe un Dios en tres personas. ¡Pero si se trata de pobres que no han tenido ninguna instrucción!…
Si pudiéramos ver a una hija de la Caridad que sirve con esmero a los enfermos, que se preocupa de su salvación, que trabaja todo lo que puede en su perfección para hacerse agradable a Dios; hijas mías, si pudiéramos ver el estado de una hermana así, no encontraríamos nada tan hermoso como su alma. No lo vemos ahora, pero lo veremos en el cielo algún día. ¡Dejar todo lo que se tiene en el mundo, el Padre,…
Pues bien, si Dios se porta justamente con el hombre, reconociendo que ha cumplido con esa triple forma de justicia, ¿qué hará con una hija de la Caridad que no se contenta solamente con hacer actos de justicia, sino que pone toda su vida al servicio de Dios y vive según sus reglas? Os aseguro que una ________ 4 Mt 13,43. 919
hermana o cualquier hombre que viva de esa forma llegará perfección muy alta, pues vuestras reglas son muy santas y tienden todas ellas a vuestra santificación. Hijas mías, ¡si supieseis qué gracia tan alta es servir a los pobres, haber sido llamadas por Dios para eso! No tenemos una inteligencia tan clara para ver la excelencia de esta gracia, al menos todos; porque Dios ha concedido a veces a las almas buenas ciertas luces para que puedan conocer…
Si se pudiera ver eso, nos sentiríamos arrebatados de admiración; no podríamos contemplar la belleza de ese alma sin sentirnos deslumbrados. Sí, los santos Padres han dicho que, si se pudiera ver la belleza de la virtud, quedaríamos extasiados y seríamos incapaces de dejar de amarla, cuando la dejáramos luego de ver. Ved, hijas mías, lo que es un alma que se esfuerza en la práctica de la virtud, tal como lo hacen todas la verdaderas Hijas de…
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