ConferenciaTomo IX-B17 DE JUNIO DE 1657página PDF 301
Fijaos bien, un alma humilde tiene siempre de los demás mejor opinión que de sí misma. Estuve ayer con un señor de la corte que entre otras cosas me dijo: «Cuando tengo algo que hacer, consulto con mi esposa». Ved cómo la estimaba y cómo la creía tan virtuosa que siempre la consultaba. Eso es la humildad: hablar siempre bien de los demás y nunca de sí mismo. Hijas mías, cuando oigáis a una hermana que habla siempre…
ConferenciaTomo IX-B17 DE JUNIO DE 1657página PDF 406
Así pues, hemos de tener también nosotros esa confianza en la Providencia divina, ya que ella se preocupa de todo lo referente a nosotros, del mismo modo que lo hace una nodriza con el niño y un esposo con su esposa; así también hemos de abandonarnos nosotros a ella por completo, lo mismo que el niño al cuidado de su madre y como confía la esposa en que su marido se cuide de sus bienes y de toda…
ConferenciaTomo IX-B17 DE JUNIO DE 1657página PDF 414
hermanas se preocupaban de visitarles, reconociendo en ello la divina bondad y viéndose obligados a alabarle y darle gracias. Sí hijas mías, las personas que os ven y aquellos a quienes asistís alaban a Dios, y con razón. Mis queridas hermanas, entregaos a Dios desde ahora mismo para ir a todos los sitios en donde quieran servirse de vosotras, y decidle: «Señor, ¿no seré yo a quien envíen a Metz o a Cahors? Si soy yo, estoy dispuesta,…
ConferenciaTomo IX-B17 DE JUNIO DE 1657página PDF 420
Una hermana, interrumpiendo a su caridad, pidió perdón. El le dijo: Bien, hija mía, uno mi oración a la suya, suplicando a Nuestro Señor que la ponga a usted y a todas las hermanas en la disposición que se requiere para los cargos que su bondad quiera confiarles. Le pido expresamente que ninguna se marche de aquí sin el firme propósito de abandonarse a la Providencia de Dios. Tal es la súplica que le hago a Nuestro Señor.
ConferenciaTomo IX-B17 DE JUNIO DE 1657página PDF 500
Desterremos de nuestro espíritu toda preocupación por nuestros parientes, por el sitio en que hemos nacido, la preferencia por una hermana en lugar de otra, el deseo de estar en tal parroquia, el afecto a esa dama. ¡Salvador mío! Desterremos todo esto de nosotros y hasta el cuidado de nuestras propias personas para no pensar en otra cosa más que en prepararnos para la venida del Esposo. Y si hay algo que haya que temer, es veros apegados…
ConferenciaTomo IX-B17 DE JUNIO DE 1657página PDF 564
estar en otro lugar, donde ordinariamente la cruz es más pesada que en los lugares adonde nos han destinado los superiores. En el tercer punto, para practicar bien la indiferencia, he pensado que había que abandonarse por completo a la voluntad de Dios, aceptar todos sus deseos y pensar que quizás sea ésa la última vez que lo hacemos en la vida. ¡Si yo tuviera fuerzas para ello, cuánto me gustaría servir a los pobres hasta el fin…
ConferenciaTomo XI-A13 DE DICIEMBRE DE 1658página PDF 407
Pensemos que en el arca de Noé sólo entraron siete u ocho, y que todos los demás perecieron 19, y que de diez vírgenes sólo cinco fueron admitidas 20, y que de diez leprosos curados sólo uno volvió a Jesucristo 21, Estos ejemplos son un indicio del escaso número de los elegidos. «Por sus frutos los conoceréis», dijo nuestro Señor 22; los que, habiendo sido bautizados, renuncian al mundo, al demonio y a la carne y, por medio…
DocumentoTomo X25 DE ABRIL DE 1659página PDF 868
Y deseando conculcar cada vez más el amor a la pobreza y ese abandono en manos de la Providencia en el que la compañía siempre se había mantenido desde sus comienzos, su caridad nos dijo que cierta persona distinguida, al felicitarle por las bendiciones que Dios derramaba sobre la compañía de la Misión, atribuía esto en parte al hecho de que no entraban muchas personas ricas en su congregación; que, efectivamente, a él no le constaba que hubiera…
ConferenciaTomo XI-A21 DE FEBRERO DE 1659página PDF 414
por mi Padre» 2, Estad seguros de que, si el Dios de las virtudes os ha escogido para practicarlas, vosotros vivís por él y su reino está en vosotros 3. Pero, si no es así, ¿qué habrá que hacer? Entregarnos a él sin regateos y sin reservas desde este momento, para que acepte disponernos a esta vida de elegidos y aparte de nosotros tanta voluntad propia y nuestros afanes de propia satisfacción, que es lo que impide que…
ConferenciaTomo XI-A21 DE FEBRERO DE 1659página PDF 419
ta: Dios lo ha dicho. Sí, pero también ha dicho que le dé muerte; me lo ha indicado; obedeceré, pase lo que pase, y esperaré en sus palabras. Admirad esta confianza: no se preocupa para nada de lo que puede pasar; sin embargo, la cosa le tocaba muy de cerca; pero espera que todo saldrá bien, ya que Dios se mete en ello. ¿Por qué no tendremos nosotros esa misma esperanza, si le dejamos a Dios el cuidado…
ConferenciaTomo XI-A21 DE FEBRERO DE 1659página PDF 422
sólo estaréis preservados de todo daño, sino que gozaréis de toda clase de bienes; sí, tenéis motivo para esperarlo, incluso cuando parezca que todo está perdido. Los santos, padres, los santos quisieron atestiguar al cielo y a la tierra su perfecta confianza en el Señor mediante este apartamiento de las criaturas y de sus propias comodidades; para ello, abandonaron sus bienes, placeres, honores, su vida y sus almas. ¿Para qué? Para que él fuera su dueño, para que…
ConferenciaTomo XI-A21 DE FEBRERO DE 1659página PDF 424
Los demás que se arrastran por debajo, como yo, miserable de mí, que se levanten. Entreguémonos a Dios para desear y para hacer que se extienda a nosotros el reino de Dios, que se extienda sobre el estado eclesiástico y sobre todos los pueblos; al obrar de esta forma, practicaremos lo que nuestro Señor y nuestro celo piden de nosotros por este artículo. ¡Salvador mío Jesucristo, que te santificaste para que fueran santificados los hombres, que huiste de…