Tema vicentino

Obediencia

1.198 referencias relacionadas en el corpus.

1.198 referencias

CartaTomo IIpágina PDF 247

A LUISA DE MARILLAC 1

a Dios por esa práctica de visitar a cada uno en su habitación todas las semanas, y por lo demás. ¡Ay, padre! ¡Cuánto me consuela esto! Haga el favor de continuar de ese modo; y antes de introducir cualquier costumbre de cierta consideración, le ruego que me pase aviso, según la orden que acabo de darle a uno de la compañía, que ha tenido que cambiar algunas cosas en la costumbre de visitar la iglesia. No puedo menos…
CartaTomo IIp. 294

A LUISA DE MARILLAC

Sacerdote muy edificante, mereció el elogio que hizo de él Renato Alméras, superior general, en su circular del 13 de marzo de 1670: «Acabamos de perder un tesoro oculto de gracia y santidad... Se distinguía por su piedad, su mortificación, su mansedumbre, su cumplimiento de las reglas, su obediencia y su buen ejemplo, pero sobre todo por su humildad y su caridad. Me considero afortunado de haber estado con él en el seminario... Era un misionero muy virtuoso…
CartaTomo IIpágina PDF 280

A PEDRO DU CHESNE

sin embargo trabajaba por encima de sus fuerzas. Dio tres o cuatro misiones, en las que sus compañeros dijeron que no habían visto jamás a un misionero trabajar de ese modo. Era el primero en el confesonario. Se habría quedado muy contento pasando la jornada entera sin comer, si la obediencia no hubiera moderado su celo. En la cuarta misión, le fallaron por completo las fuerzas del cuerpo, de modo que fue necesario mandarlo a casa. Entonces fue…
CartaTomo IIpágina PDF 280

A PEDRO DU CHESNE

Se le ha oído decir con frecuencia: «Si tuviera un poco de salud, solicitaría que me admitieran en el número de seminaristas, para servir y obedecer allí como el más pequeño de todos; como desgraciadamente no puedo hacerlo, procuro suplir este defecto con mis humildes servicios». Les decía muchas veces a los hermanos del seminario: «¡Qué felices sois al tener una ocasión tan hermosa para perfeccionaros! ¡Nosotros no la tuvimos en nuestros tiempos! ¡Animo, pues, hermanos míos! Todo…
CartaTomo IIpágina PDF 282

A PEDRO DU CHESNE

Entre otras cosas se ha recordado que un día le mandaron a ayudar al hermano Alejandro, que estaba por entonces encargado de la despensa; lo hizo con tanto gusto que el propio hermano nos dijo que nunca había visto semejante sumisión de voluntad y de juicio, obedeciéndole como si hubiera sido un muchacho, a pesar de que era sacerdote y de mucha edad. Otro día le pidió insistentemente a uno de los hermanos de la cocina que le…
CartaTomo IIpágina PDF 282

A PEDRO DU CHESNE

Se contentaba con arreglar las sillas de los señores ordenandos, diciendo que ése era todo el servicio que les podía hacer, aunque la verdad es que era bastante capaz y tenía mucha experiencia en estas materias. Y lo más digno de interés es que, al decir eso con los labios, guardaba los mismos sentimientos en el corazón, que es en lo que consiste la verdadera humildad. Su obediencia corría parejas con su humildad. No hacía nunca nada sin…
CartaTomo IIpágina PDF 283

A PEDRO DU CHESNE

Esta obediencia tan grande hacía que se mostrase muy condescendiente con sus iguales e incluso con sus inferiores. Nunca contradijo a nadie. Se le hacía hablar de lo que uno quisiera, con tal que fuese de cosas edificantes, y dejaba con facilidad y prontitud lo que estaba haciendo para dedicarse a cualquier otra cosa que se le pidiera. Y lo más perfecto de todo es que obedecía siempre con sumisión de juicio, y esto durante toda su vida,…
CartaTomo IIpágina PDF 284

A PEDRO DU CHESNE

Y aunque estas cosas parecen insignificantes a juicio de los hombres, el espíritu con que las hacía las agrandaba a los ojos de Dios y de los ángeles Era grande su sencillez, no una sencillez boba o rústica, sino la sencillez santa de las palomas; una sencillez que servía para perfeccionar sus otras virtudes. Su caridad era sencilla, su humildad sencilla, su obediencia sencilla, su paciencia sencilla, y así en todo lo demás; porque nunca había en ellas…
CartaTomo IIpágina PDF 287

A PEDRO DU CHESNE

Nunca pondríamos fin a la narración de sus virtudes. Bastará con decir solamente que no me acuerdo haber observado nunca en él ningún vicio, ni he oído decir que tuviera alguno; más aún, en él he observado únicamente mucha virtud y todos lo han considerado, lo mismo que yo, como un espejo de devoción, de paciencia, de humildad de obediencia, de caridad y de toda clase de virtudes. No puedo dejar de recordar el aprecio que le tenía…
CartaTomo IIpágina PDF 290

A PEDRO DU CHESNE

Puedo decirle que en los diez o doce últimos días de su vida, hizo y renovó los actos interiores y exteriores de todas las virtudes que hemos comentado, especialmente de fe, temor de Dios, esperanza, caridad. contrición, humildad, obediencia, paciencia, resignación y conformidad con la voluntad de Dios, y que hizo intensive en su muerte lo que había hecho extensive en su vida: quiero decir que, si hizo en su vida muchos actos de virtud, verbigracia a tres…
CartaTomo IIpágina PDF 291

A PEDRO DU CHESNE

hacía de fe, de esperanza, de caridad, de contrición, de humildad, de sencillez, de obediencia y de conformidad con la voluntad de Dios eran otros tantos dardos inflamados que herían el corazón de los asistentes y les hacían derramar lágrimas. Era un segundo san Andrés; pues, lo mismo que aquel gran apóstol murió en la cruz donde estuvo durante dos días enteros clavado sin morir, predicando a los pueblos y rogándole a Dios por la salvación de las…
CartaTomo IIpágina PDF 291

A PEDRO DU CHESNE

Me impresionaba más todavía al ver en él una humildad tan profunda con una caridad tan elevada, un temor tan grande con una esperanza tan perfecta, una fe tan firme con una tentación tan fuerte, tanta contrición con tanta inocencia, tanta devoción con tanta desolación, tanta paciencia en medio de los dolores y finalmente tanta resignación con la voluntad de Dios al mismo tiempo que tantos motivos de mortificación interior y exterior. Pero lo que todavía me enternecía…
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