AL PAPA URBANO VIII
Plazca a vuestra santidad declarar exento al superior, a los sacerdotes mencionados y a todos los miembros de dicha congregación de la jurisdicción de sus ordinarios y hacerlos depender de la Santa Sede apostólica, aunque de tal forma que dichas personas estén obligadas, en lo que se refiere a las misiones, a obedecer a los reverendísimos señores obispos y ordinarios de su residencia, a marchar a donde fueren enviados, sin excusa ni pretexto, salvo el caso de enfermedad…