CartaTexto de San VicenteTomo IIIpágina PDF 112
937 [896,III,116-118] A UN SACERDOTE DE LA MISION 1 24 noviembre 1646. He recibido dos cartas suyas, que han redoblado mi dolor, al ver que sigue usted pensando en separarse de nosotros; esto me obliga a seguir también yo indicándole el peligro al que se expone, aunque lo hago con toda la humildad y el afecto de que soy capaz y con un deseo muy grande de su salvación. Le diré, pues, lo que siento: 1.º Que no…
CartaTexto de San VicenteTomo IIIp. 130
En efecto, fue a finales de 1646 cuando Bernardo Codoing fue nombrado superior de Saint-Méen y cuando Fernando de Neufville ocupó, tras la muerte de su tío, la sede de Saint-Malo. 2. Apenas pueden leerse algunas palabras separadas en las tres líneas que aquí se omiten. 3. A Fernando de Neufville, el nuevo obispo de Saint-Malo. 4. A san Vicente no le había gustado el compromiso asumido por Juan Bourdet de atender a la capilla de Plancoët (cf.…
CartaTexto de San VicenteTomo IIIpágina PDF 126
davía me dura el consuelo que me [proporcionó, al ver los sentimientos] que usted tiene de sí mismo y que son tan necesarios para la [ocupación] que Dios le ha dado, en ausencia del padre Gautier 3. [Agradezco] a su divina bondad las luces que le da y le suplico que cumpla en usted sus designios eternos. Pero sabe usted, padre, que esta desconfianza en las propias fuerzas tiene que ser el fundamento de la confianza que hay…
CartaTexto de San VicenteTomo IIIpágina PDF 153
Si dice usted que tiene mucho trabajo en la Misión, ¡ay, padre! no hay ninguna condición en el mundo en la que no haya nada que sufrir. ¿Quién no siente dificultades y contradicciones en la mayor parte de las cosas de su estado y no cree que sería más feliz en otra ocupación distinta de la suya? Esté seguro, padre, que se trata en este caso de una artimaña del diablo. para apartarle del bien que hace usted…
CartaTexto de San VicenteTomo IIIpágina PDF 162
Sí, me diréis quizás; pero creemos que tantas otras almas buenas que están en el mundo )T en las congregaciones religiosas, e incluso en nuestra comunidad, no se ven tan afligidas interiormente hasta el punto en que nosotras nos vemos. Pues bien, os responderé que no hay ningún alma en la tierra que haga profesión de entregarse por entero a Dios y a sus pobres miembros, que no sufra tantas penas interiores y exteriores como vosotras, ya que…
CartaTexto de San VicenteTomo IIIpágina PDF 163
aflicciones, todos los días. Medid bien estas palabras, queridas hermanas: todos los días. Me diréis: ya lo soporto todo esto de las personas extrañas; pero ¡que esto venga de mis propias hermanas, que deberían servirme de aliento y que me sirven de aflicción, y esto en todo lo que dicen, en todo lo que hacen y dejan de hacer! ¡Ay, mis queridas hermanas, ¿quiénes nos pueden hacer sufrir más que aquellos con quienes estamos? ¿Serán acaso las personas…
CartaTexto de San VicenteTomo IIIpágina PDF 163
Esto es para que veáis, mis queridas hermanas, cómo nuestras cruces de cada día sólo nos pueden venir de personas con quienes vivimos. Bien, me diréis, yo soporto mejor las penas que me vienen de las demás hermanas que las que proceden de la hermana sirviente 2, de su frialdad, de su mal genio, de su taciturnidad, de que nunca me dice una palabra amable, sino que, cuando me habla, lo hace siempre con palabras secas y quejumbrosas;…
CartaTexto de San VicenteTomo IIIpágina PDF 164
tro Señor gobernaba a los suyos de una forma firme y seca y a veces con palabras duras y aparentemente injuriosas, hasta tratar a algunos de hipócritas y a otros de Satanás, y otra vez tomó cuerdas y golpeó a los que vendían a la puerta del templo y, lo que es más, sólo les predijo males y aflicciones para el futuro. Así pues, ¡querramos nosotros que nos halaguen los superiores y nos apartemos de ellos, como aquel…
CartaTexto de San VicenteTomo IIIp. 204
1003 [962,III,204] A ESTEBAN BLATIRON, SUPERIOR, EN GENOVA 21 junio 1647. Sí, sí, padre; rezaremos a Dios por usted y por la reconciliación de esas personas tan empeñadas en la venganza, y haremos decir misas por ello. La mía, si puedo, la celebraré en Nuestra Señora, por su intención; pero, después de todo, ¿cree usted que nuestras oraciones y nuestros deseos van a alcanzar su efecto, si no es ésa la voluntad de Dios? ¿Qué pasaría de nosotros,…
CartaTexto de San VicenteTomo IIIp. 225
1018 [977,III,225] A UN SACERDOTE DE LA MISION [1647] 1 Nada nuevo tengo que contarle, a no ser la muerte del padre Aulent, que era superior de nuestra casa de Toul, donde ha acabado sus días con señales casi infalibles de su bienaventuranza eterna. Vivió como verdadero siervo de Dios y tan santamente como puede hacerlo un verdadero misionero. No puedo contarle los detalles de su muerte; pero puede usted imaginárselos pensando en un hombre en el que…
CartaTexto de San VicenteTomo IIIp. 236
1028 [986,III,236-237] A ANTONIO PORTAIL, SACERDOTE DE LA MISION, EN ROMA 20 septiembre 1647. Le ruego, padre, que salga de San Salvador 1 y que no emplee en Roma más de seis días para acabar la visita 2, Ya es bastante, tanto porque tendrá menos faena cuanto más abrevie, como porque tenemos aquí necesidad de su presencia. Estoy yo solo para llevar la carga, pues sólo puede ayudarme el padre Cuissot 3. También le ruego que se contente…
CartaTexto de San VicenteTomo IIIp. 240
1032 [990,III,240] A JUAN BARREAU, CONSUL DE FRANCIA, EN ARGEL [Fines de septiembre o principios de octubre, 1647] 1 Ayer tarde recibí la triste, pero feliz, noticia de la muerte del padre Nouelly, que me ha hecho derramar muchas lágrimas en varias ocasiones, pero lágrimas de gratitud a Dios por su bondad con la Compañía, al haberle dado un sacerdote que tan perfectamente amaba a Nuestro Señor y que ha tenido un fin tan hermoso. ¡Qué feliz es…