A ANTONIO PORTAIL
Sin embargo, este nuevo planteamiento exigía tiempo, y el parlamento de Bretaña, urgido por los benedictinos de Saint-Mélaine, pedía al prelado que mostrase las cartas que decía haber recibido del rey. Ante sus respuestas dilatorias, renovadas continuamente, el parlamento le prohibió, el 1 de junio de 1646, hacer cualquier innovación en la abadía, le condenó a los gastos, calculados en cuarenta libras y ordenó que el procurador del rey le pidiera al superior general de la congregación de…