CartaTexto de San VicenteTomo IIIpágina PDF 306
Le ruego, padre, que comunique esta carta al padre Alméras 36 y a los que usted juzgue conveniente de la Compañía, para que vean las razones que he tenido para entrar en los sentimientos antiguos de la iglesia y declararme contra los nuevos 37 y que le pidamos a Dios y hagamos todo lo que esté en nuestra mano para ser cor unum et anima una38 en esto como en todo lo demás. Viviré con esta esperanza y…
CartaTexto de San VicenteTomo IIIpágina PDF 307
de la iglesia, se fabrica cisternas de opiniones nuevas, de cuyo peligro no habrá nadie que esté mejor informado que yo, que so y, en el amor de Nuestro Señor, su muy humilde y obediente servidor, V ICENTE DEPAUL i. s. d. l. m. Me atrevo a decirle, padre, que el señor Féret 39, tras haberse enredado en estas nuevas opiniones, le ha dicho al señor párroco de San José 40 que se ha apartado de ellas por…
CartaTexto de San VicenteTomo IIIpágina PDF 312
Padre: Me apartaría de mi obligación si no le ofreciera estaUnión 2; he de acercarme al original para juzgar de la fidelidad de mi copia, pues la verdad es que he meditado esta obra con el deseo de retratarle a usted, por lo que el pueblo no me debe más que un poco de tela y de colores y no pocas sombras que le ocultan muchas más cosas hermosas de las que le descubro. Desde que su celo…
CartaTexto de San VicenteTomo IIIpágina PDF 321
Dios ha concedido convertirlo todo en bien, como usted ha hecho. Ya sabe, padre, que sin los desórdenes no habría reglamentos; pero nuestras inclinaciones nos llevan al mal de tantas maneras que corresponde a la prudencia divina y humana oponerles remedios específicos. Por eso el Antiguo y el Nuevo Testamento están llenos de mandamientos, de consejos y de reglas de salvación; por eso la Iglesia ha dado tantas normas y decretos; por eso los jurisconsultos han establecido leyes…
CartaTexto de San VicenteTomo IIIp. 843
1108 [1058,III,356] A ESTEBAN BLATIRON. SUPERIOR DE GENOVA 15 agosto 1648. Alabo a Dios por su diligencia y su acierto en procurar que esos señores eclesiásticos de Génova, que se llaman misioneros, no sean llamados de ese modo y se impida la confusión de nombre, evitando los inconvenientes que pueden surgir de la multiplicidad de quienes lo llevan. Hace usted bien en insistir para que el señor cardenal cambie el nombre de los ejercicios que hacen, no sea…
CartaTexto de San VicenteTomo IIIpágina PDF 332
gran caridad socorrer con sus sace rdotes misioneros al rebaño que Dios me ha confiado, tal como se ha llevado a cabo, no sólo en un tiempo muy indicado para nuestras necesidades, sino también en una ocasión sumamente necesaria. La ve rdad es que sus trabajos y cuidados han excitado a los pueblos a la devoción, que aumenta de día en día. Y aunque esos buenos sacerdotes han sufrido muchas molestias desde su llegada a este país, no…
CartaTexto de San VicenteTomo IIIpágina PDF 337
de nuestra religión, como práctica de los apóstoles y de toda la iglesia durante doce siglos, como una tradición inmutable, como una institución de Jesucristo, y continuamente está dando a entender que él se siente obligado a guardarla y ataca siempre que puede a los que se oponen al restablecimiento de esta penitencia. Por otra parte, enseña manifiestamente que en la antigüedad no existía ninguna otra penitencia para toda clase de pecados mortales más que la pública, como…
CartaTexto de San VicenteTomo IIIpágina PDF 337
Se le puede excusar, ya que no conoce usted el fondo de las máximas de su autor y de todas sus doctrinas, que era reducir a la iglesia a sus primeras costumbres, afirmando que la iglesia ha dejado de existir desde aquellos tiempos. Dos de los corifeos de estas opiniones 3 dijeron a la superiora de Santa María de París 4, que les había dado motivos para que esperasen atraerla a sus opiniones, que hacía cinco siglos que…
CartaTexto de San VicenteTomo IIIpágina PDF 338
te que, según las santas reglas que dio este Papa a toda la iglesia, tras haberlas aprendido en la tradición perpetua de la misma iglesia, los sacerdotes tienen que guardar, en la ejecución de la facultad que el Salvador les concedió de atar y desatar las almas, la norma de no absolver a los pecadores más que después de haberlos dejado entre gemidos y lágrimas y haberles hecho cumplir una penitencia proporcionada a la cualidad de sus pecados?»…
CartaTexto de San VicenteTomo IIIpágina PDF 339
¿Cómo puede el señor Arnauld sostener seriamente que la absolución borra verdaderamente los pecados, si enseña, como acabo de demostrar, que el sacerdote no debe dar la absolución al pecador hasta haber cumplido la penitencia, y que la razón principal por la que quiere que se observe esta norma es la de dar tiempo al pecador para expiar sus crímenes con una satisfacción saludable, tal como demuestra ampliamente en el capítulo 2 de la segunda parte? Un hombre…
CartaTexto de San VicenteTomo IIIpágina PDF 339
Le respondo que no hay que confundir la disciplina eclesiástica con los desórdenes que se pueden encontra r. Todo el mundo condena esos desórdenes; los casuistas no dejan de quejarse continuamente de ellos y de señalarlos para que todos los conozcan; pero es abusivo decir que el no practicar la penitencia del señor Arnauld es un relajamiento que la iglesia tolera de mala gana. No conozco muy bien la práctica de la iglesia de Oriente de la que…
CartaTexto de San VicenteTomo IIIpágina PDF 341
Le confieso con franqueza que, si hiciera del libro del señor Arnauld tanto caso como usted hace, no sólo renunciaría para siempre a la santa misa y a la comunión por espíritu de humildad, sino que hasta sentiría horror de este sacramento, ya que él lo presenta, respecto a los que comulgan con las disposiciones ordinarias que aprueba la iglesia, como una trampa de Satanás y como un veneno que emponzoña a las almas y trata a quienes…