A SANTIAGO PESNELLE
des para la compañía según nuestra manera de hablar! Sin embargo, como estos queridos difuntos son bienaventurados realmente, ya que según las palabras de Nuestro Señor han salvado sus almas cuando las perdían, tenemos que esperar más ayuda suya para el tiempo y para la eternidad que si estuvieran todavía entre nosotros. No dejo de encomendarlos a sus oraciones y a las de su pequeña comunidad, de la cual soy, y de usted en particular, por la gracia…