A UN SACERDOTE DE LA MISIÓN
¡Animo, pues! Seamos valientes, ya que ahora, que somos sacerdotes, estamos obligados a una perfección mayor y a socorrer más a las almas. ¿Es posible que, ante las hermosas ocasiones que Dios nos ofrece, nos lo haga abandonar todo una pequeña repugnancia? ¡No lo quiera Dios! Pues el apóstol dice que es imposible que los que han sido iluminados y se han apartado de la luz vuelvan al estado del que han caído 2. Según esto, vemos a…