A UN SACERDOTE DE LA MISIÓN
Más tarde me he enterado que Dios nos ha querido después privar de los mejores y de casi todos los sacerdotes de aquella casa, a saber, los padres Tratebas y Boccone, que se habían expuesto en un lazareto para la salvación de los apestados, y los padres Duport y Blatiron, lo cual colma nuestro dolor, de forma que quedaban solamente con vida los padres Lejuge y Simon, cuatro seminaristas y tres hermanos; y pudiera ser que desde entonces…