ConferenciaTomo IX-A16 DE MARZO DE 1642página PDF 424
Cuando estéis juntas en un lugar en donde podáis conversar, hablad del bien que habéis visto en unos y en otros, decid lo bueno que es Dios, que conviene amarlo, o bien explicad cómo le servís, para edificación de aquellos que os escuchan e incluso para la vuestra; si os oyen hablar así, no se permitirán conversaciones impropias. El otro medio para amar a Dios consiste en seguir fielmente las reglas, que son actos continuos del amor a…
ConferenciaTomo IX-A16 DE MARZO DE 1642página PDF 425
El primero es, como hemos dicho y lo repito una vez más, habituar nuestro corazón a formar buenos pensamientos, no tolerar que nos veamos distraídos por mil fantasías vanas e inútiles o por pensamientos sucios. Gracias a Dios, no creo que vosotras os veáis atacadas de ellos, pero sí de pensamientos de envidia, de murmuraciones, de descontentos secretos. ¡Cuánto os alejaría esto del amor a Dios y cómo os metería dentro pensamientos de dejar la vocación y de…
ConferenciaTomo IX-A16 DE MARZO DE 1642página PDF 523
Las historias eclesiásticas y profanas no dicen que se haya hecho nunca nada de lo que vosotras hacéis; hay que exceptuar a nuestro Señor; por eso tenéis muchos motivos para humillaros. Llevaban enfermos a nuestro Señor para que los curase, como aquel pobre paralítico que bajaron por el techo de la casa 1. ¿No es lo que vosotras hacéis en los hospitales? Hermanas mías, desde toda la eternidad estabais destinadas a servir a los pobres de la misma…
ConferenciaTomo IX-A16 DE MARZO DE 1642página PDF 532
La segunda señal se relaciona con el prójimo. Se puede apreciar en la hermana que deja todas sus satisfacciones por amor al prójimo, la que deja a sus compañeras o los lugares que le gustan, cuando vienen a decirle que un enfermo la necesita, la que no hace acepción de personas ni prefiere las agradables a las contrahechas. La tercera señal es la indiferencia. La que tiene el espíritu de una verdadera Hija de la Caridad está dispuesta…
ConferenciaTomo IX-A16 DE MARZO DE 1642página PDF 553
cede, y amar su santísima voluntad, aunque a veces la nuestra sienta alguna repugnancia en lo que se trata de ejecutar. Como medios para adquirir la fidelidad que debemos a Dios, he pensado que tenía que acordarme muchas veces de la necesidad que tengo de ella, y en la impotencia para adquirirla por mí misma, y pedírselo muchas veces a Dios, rogando a mi ángel de la guarda que me ayude a reconocer todas las ocasiones que Dios…
ConferenciaTomo IX-A16 DE MARZO DE 1642página PDF 568
Le dije: «Monseñor, estoy tan contento que no soy capaz de explicarlo». «¿Por qué?». «Es que tengo un pueblo tan bueno, tan obediente a cuanto le digo, que me parece que ni el santo padre ni su eminencia son tan felices como yo». Sí, hermanas mías, esto da un consuelo admirable, al ver cómo un rebaño camina con obediencia. Hermana, dijo el Padre Vicente, ¿cuáles son las ventajas que se siguen de la obediencia? — Padre, me parece…
ConferenciaTomo IX-A16 DE MARZO DE 1642página PDF 569
falta todo y que no tiene virtudes ni amor de Dios, ya que ese amor no es bastante fuerte para obligarle a pedir permiso de lo que hay que hacer. En fin, como ha dicho nuestra hermana, el ser obediente es signo, y muy claro, de una gran virtud. Por el contrario, la desobediencia es señal de que hay poca virtud. Hermana, un seglar no se escandalizaría si pidiese a una hermana que fuera a un lugar, que…
ConferenciaTomo IX-A16 DE MARZO DE 1642página PDF 590
— Padre, le suplico muy humildemente, por amor de Dios, en nombre de todas nuestras hermanas, que pida a su bondad nos perdone todas nuestras faltas y el mal uso que hemos hecho de las advertencias que nos ha dado su caridad, y especialmente yo que debería dar buen ejemplo a nuestras hermanas, poniéndolas en práctica, por lo que les pido humildemente perdón. — ¡Bien, señorita! Pido a nuestro Señor Jesucristo, aunque indigno, que perdone a nuestras hermanas…
ConferenciaTomo IX-A16 DE MARZO DE 1642página PDF 595
y no los rechaza inmediatamente, sino que les da vueltas, es un espíritu diabólico; sí, presumir de que uno hace las cosas mejor que los demás, es un espíritu diabólico. Estas son, hermanas mías, las señales por las que podemos conocer si tenemos ese orgullo oculto; porque, fijaos, ese vicio es tanto más de temer, cuanto que es oculto y no lo conocemos. Pero ¿qué hay que hacer para librarnos del mismo? Nos resultará muy difícil precisamente por…
ConferenciaTomo IX-A16 DE MARZO DE 1642página PDF 617
Porque sois Hijas de la Caridad, hijas del amor de Dios, del amor al prójimo; y lo contrario de la caridad es la envidia. Una religiosa que tuviera ese espíritu, de hija de Dios que era se convertiría en hija del diablo, en hija de la perdición. ¡Qué desgracia ser hija del diablo! Fijaos bien, el verdugo de las Hijas de la Caridad es la envidia, que hace que una se sienta molesta al ver a su hermana…
ConferenciaTomo IX-A16 DE MARZO DE 1642página PDF 630
Sobre el amor de Dios, 19 septiembre 1649 … … … … … … … 423 42. Sobre el amor al trabajo, 28 noviembre 1649 … … … … … … … 439 43. Sobre la conducta que hay que observar en las dificultades cuando se está lejos de la Casa madre, 19 abril 1650 … … … … … … … 452 44. Sobre la indiferencia, 14 julio [1650] … … … … … … … ……
ConferenciaTomo XI-A26 DE JUNIO DE 1642p. 117
hay que comenzar con la fe, sin que admitamos nunca en nuestro ánimo ningún razonamiento contrario a esta virtud, contrario a la sagrada Escritura, contrario al sentido de explicación de la iglesia. Dijo luego que hay que tener mucha confianza en Dios, desconfianza de nosotros mismos y mucho amor a Dios; y a este propósito refirió el ejemplo de un gentilhombre que había sido antes libertino y que ahora está tan lleno de amor de Dios, que no…