ConferenciaTomo XI-A5 DE SEPTIEMBRE DE 1642página PDF 34
Sobre la meditación del pobre Lázaro y el rico epulón, uno de nuestros hermanos llegó en su oración al tema de la penitencia; esto le dio motivo para hablar, diciendo que el día anterior los sacerdotes de la conferencia habían tocado también la cuestión de la penitencia; y lo que dio lugar para ello fue el pensamiento de cierta persona, que decía que no les correspondía a los sacerdotes hacer penitencia, sino sólo al pueblo; que ellos tenían…
ConferenciaTomo XI-A5 DE SEPTIEMBRE DE 1642página PDF 35
Luego habló de una hermana de la caridad, fallecida recientemente, y nos dijo algo de lo que se comentó en la conferencia que se tuvo sobre sus virtudes, entre las que se señaló el espíritu de penitencia que siempre se había apreciado en ella. 1.º Era de las primeras, e incluso la primera, en la oración. 2.º Nunca perdía la ocasión de orar, apenas tenía un momento de tiempo; la vieron rezando a Dios de rodillas sobre una…
ConferenciaTomo XI-A5 DE SEPTIEMBRE DE 1642página PDF 36
Hermanos míos, os decía últimamente que necesitabais ciencia; os lo repito una vez más. Por amor de Dios, emplead bien el tiempo, pero no descuidéis la virtud. ________ 2. El padre de Condren (cfr. L. ABELL Y, o.c., I, cap. 21, p. 94). 54
Repeticion OracionTomo XI-A25 DE OCTUBRE DE 1643página PDF 42
el ajetreo de los asuntos le distraigan de amar a Dios y de unirse a él por la oración y el retiro. ¡Ay! ¡Ya casi no le queda tiempo para pensar en sí mismo! Hoy le decía a un superior que me hablaba de algunos a quienes él destinaba a ciertos cargos: «¡Ay! — le decía yo — ; los va a estropear usted; son almas muy unidas a Dios; y decaer de su perfección, es echarlo todo…
CartaTomo II3 de junio de 1645página PDF 452
Mire, mi veneradísimo padre, lo que es necesario para ello y si su caridad pudiera decirme algunas palabras de aliento, se lo agradeceré con toda mi alma, haga el favor de decirme si mañana, en algunas de mis meditaciones, he de tomar el evangelio del día, o la bajada del Espíritu Santo, o si durante toda la jornada mis meditaciones han de ser sobre este tema. Le pido perdón por mi importunidad, aunque me parece que en esto…
CartaTomo II13 de febrero de 1646página PDF 218
casa, y que le he comunicado a toda la compañía!2; le he dicho lo que nuestro Señor les dijo a los que le preguntaban por el motivo de que hubieran muerto bajo las ruinas aquellos judíos, cuando la caída de la torre de Jericó: que esto no se debía a los pecados de aquellas personas, ni a los de sus padres o sus madres, sino para manifestar la gloria de Dios. A usted le digo ciertamente lo mismo,…
CartaTomo II23 de marzo de 1646p. 571
827 [790,II,571] A UN SACERDOTE DE LA MISION Es cierto que la enfermedad nos hace ver lo que somos mucho mejor que la salud, y que en los sufrimientos es donde la impaciencia y la melancolía atacan a los más decididos; pero como estas tentaciones sólo dañan a los más débiles, a usted le han aprovechado más que dañado, ya que nuestro Señor le ha robustecido en la práctica del cumplimiento de su voluntad; y esta fuerza se…
CartaTomo II31 de julio de 1646página PDF 541
tendría usted razones para dudar de si había hecho bien o mal; pero como usted no lo desea más que por amor de Dios y para descargo de su conciencia y no quiere usted dejar de hacerlo más que por orden de su superior, que ocupa el lugar de Dios, puede usted quedarse tranquilo, ya que no tendrá que responder de ello delante de su divina Majestad, pues el padre Vicente le aconseja a usted que siga estando…
DocumentoTomo X5 DE JULIO DE 1646página PDF 749
que Dios estará en todo para hacer que se opine según su voluntad. Pero todavía no se ve con claridad si habrá de tenerse el consejo un día determinado, o si convendrá tenerlo de vez en cuando. Si se tiene un día señalado, habría que temer que esto pareciese demasiado. Los administradores podrían decir: «Hoy es vuestro día de consejo; ¿qué es lo que habéis decidido?», o alguna otra cosa que estaría fuera de propósito. No tomaremos ninguna…
DocumentoTomo X5 DE JULIO DE 1646página PDF 749
La segunda le dio la caridad, que no consiste solamente en el amor de Dios, sino también en el del prójimo, especialmente de los pobres a los que tendrá que asistir y a las hermanas que tendrá que gobernar. La tercera le dio la humildad, porque habría de serle muy necesaria. La cuarta le dio la paciencia en todas las tribulaciones con las que podría tropezar. La señorita le dio la cordialidad con las hermanas. El Padre Alméras,…
CartaTomo IV8 de mayo de 1651página PDF 194
Así pues, padre, haga el favor de recibir en esta ocasión la queja importuna de nuestras súplicas, denos con su mediación virtud y fuerza para el cumplimiento de nuestros deseos, ponga por amor de Dios los ojos de su compasión sobre nuestras verdaderas miserias, a fin de que los frutos de la caridad cristiana sean distribuidos por medio de su prudente organización con más eficacia a los que tengan más necesidad, y de este modo podamos quedar enteramente…
CartaTomo IV4 de abril de 1652página PDF 338
mortificando los deseos que la naturaleza tiene de hacer ese viaje. Si dice que sus padres desean verlo, es verdad; pero ese deseo es natural y no divino; y se quedarán muy edificados cuando sepan que, por amor de Dios, se priva usted de esa satisfacción. Si añade que sus hermanos y su tío, que son religiosos, no dejan por esas razones de acudir a la profesión de su hermana, le creeré; pero debe usted considerar que ellos…