Repeticion OracionTomo XI-A4 DE AGOSTO DE 1655página PDF 115
ción con los demás. En una palabra, por aquí y por allí, por todas partes todo son ardores, fuegos y llamas; actos continuos; siempre están fuera de sí mismos. ¡Oh! ¡Que en estos excesos, en estas ansias y arrobos también hay peligros e inconvenientes! — ¿Pues qué? ¿hay inconveniente en amar a Dios? ¿Se le puede amar demasiado? ¿Puede haber excesos en una cosa tan santa y tan divina? ¿Podremos alguna vez amar bastante a Dios, que es…
Repeticion OracionTomo XI-A4 DE AGOSTO DE 1655página PDF 118
Me acuerdo, a propósito de esto, de una idea del obispo de Ginebra 4, que decía con palabras muy divinas y dignas de tan gran hombre: «No me gustaría llegar a Dios, si Dios no viniese hacia mi!». ¡Palabras admirables! No le gustaría ir a Dios, si Dios no fuese primero hacia él. Estas palabras brotan de un corazón perfectamente iluminado en esta ciencia del amor. Si esto es así, un corazón verdaderamente lleno de caridad, que sabe…
ConferenciaTomo XI-A13 DE AGOSTO DE 1655página PDF 132
Y otros mil pensamientos, en los que se enredará ese pobre espíritu. De noche seguirá pensando en ello. Y cuando se despierte, éste será el primer pensamiento: ¿hay que levantarse a las cuatro? Ya suena la campana: ¿tendré que estar siempre con esa campana importuna sonando a mis oídos? Todavía es muy temprano; este reloj se adelanta demasiado; ¡a quién se le ocurre levantarse tan pronto! No he dormido bien esta noche; tendré que descansar una hora más.…
ConferenciaTomo XI-A13 DE AGOSTO DE 1655página PDF 141
Si, Dios mío, yo renuncio de buena gana a todos los bienes del mundo; no quiero tener nada; veo bien que esto me falte, ya que es esa tu voluntad. Por eso renuncio de todo corazón a todos los bienes que hubiera podido tener en el mundo, por amor hacia ti, Salvador mío, no ya por amor a mis parientes; pues dejarlos por amor a los parientes es amar a los parientes, no a Dios; pero hacerlo por…
Repeticion OracionTomo XI-A16 DE AGOSTO DE 1655página PDF 144
Luego se hacen los actos de costumbre y se pasa a la segunda parte de la oración, que es el cuerpo de la oración, y se considera el tema de la misma: una virtud, o un vicio, o algún misterio. Por ejemplo, hoy tenemos como tema de nuestra meditación el amor de Dios, las razones que tenemos para amar a Dios. ¡Ay, ________ 2 En nota: Parece ser que se trata del bienaventurado Francisco de Sales. 162
ConferenciaTomo XI-A24 DE AGOSTO DE 1655página PDF 179
¡realizar las acciones de un borracho! ¡Miserable de mí! Soy yo la causa de ese desorden; eso no habría ocurrido sin los pecados de este miserable. Hermano mío, ¡llenémonos los dos de confusión! Después. de eso, se echó usted a dormir en la cocina ante nuestros hermanos; ¡qué ejemplo para los nuevos! ¿Qué dirán de usted? ¿qué dirán de mí, por tener tales individuos en la Misión? ¿Así es como se vive aquí? ¿Se toleran y permiten estos…
CartaTomo V4 de febrero de 1656página PDF 519
Así lo hará para testimoniarles su dolor y mezclar sus lágrimas con las suyas por la pérdida común que acaban de sufrir, así como para envidiarles la felicidad que tuvieron de poder asistir a su querido padre en su enfermedad y en su muerte, desearles la gracia de temer y de amar a Dios como él lo hizo, y decirles que ya estaba usted a punto de irles a ver, pero que al verse en ocasión de servir…
CartaTomo VI23 de julio de 1656página PDF 42
¿O que el encargado de hacer esas provisiones, si tenía necesidad de ayuda, no habría encontrado un amigo en aquel lugar, como suelen tenerlo esos señores, capaz de escoger bien y de valorar esas mercancías? No tiene por qué dudar de ello. ¿Cómo se hacía antes de que usted fuera? En cuanto a lo otro, lo de velar y servir a ese buen difunto durante su enfermedad, quiero creer que lo ha hecho usted por agradecimiento a los…
CartaTomo VI23 de julio de 1656página PDF 45
ted por agradecimiento a los favores que habían recibido de él. Pero, dejando aparte que él se los hizo puramente por amor de Dios, sin esperar ninguna gratitud de su parte, era tan amigo del buen orden que, si usted le hubiera propuesto romperlo en consideración a él, seguramente le hubiera apartado de esa idea. Si dice usted que le han obligado a hacer esos viajes, le respondo que, en lo que atañe al señor de Franqueville, me…
CartaTomo VI22 de agosto de 1656p. 63
2215 [2127,VI,63-65] A LA SEÑORA LEGOUZ 22 de agosto de 1656 Señora: La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros. Teniendo la dicha de tener entre nosotros al hermano Legouz, su hijo 1, he creído que era nuestro deber comunicarle que la satisfacción que sentimos de su presencia no parece desear otra cosa más que la aprobación que puede dar usted a sus deseos de servir a Dios el resto de sus días en nuestra compañía; él…
CartaTomo VI24 de septiembre de 1656página PDF 93
sas; les he indicado que, para poder encontrarse, se dirijan a usted para que el primero que llegue le indique dónde se aloja y pueda usted indicárselo a los demás. Le envío un paquete de cartas para el Padre Herbron, que es uno de ellos. Le ruego que se lo entregue en mano y él le pagará los portes. ¿Cómo sigue usted, hermana? ¿Y cómo siguen las demás? ¿Tienen ustedes muchos enfermos? ¿Les gusta servirles por el amor…
DocumentoTomo X27 DE ABRIL DE 1656p. 715
250 [172,XIII,715-717] CONSEJO DEL 27 DE ABRIL DE 1656 El jueves siguiente, día 27 de abril, el Padre Vicente ordenó tener una segunda reunión para concluir lo que había quedado por resolver el día anterior; después de algunas ideas, nuestro venerado Padre dijo: — Hermanas mías, os dije la última vez que era menester que la compañía hiciera el propósito de amar el desprecio. La señorita le dijo a nuestro venerado Padre: — Padre, había pensado pedirle a…