A UN SACERDOTE DE LA MISION DE LA CASA DE SAINTES
vez más; y el cariño que le tengo desde hace tiempo me obliga a ofrecerle muchas veces a Dios, para que le santifique y salve por medio de usted a los pueblos que usted misiona. La verdad, padre, es que resulta muy difícil encontrar superiores perfectos. El de ustedes 2 carece de experiencia y quizás de presencia exterior; pero es prudente y virtuoso, como usted mismo sabe. Esto es lo que me ha hecho esperar siempre que Nuestro…