Tema vicentino

Amor de Dios

344 referencias relacionadas en el corpus.

344 referencias

ConferenciaTomo IX-B17 DE JUNIO DE 1657página PDF 240

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Es inútil que os explique ahora el segundo punto, que trata de las faltas que podemos cometer contra esta regla, ya que os he dicho el primero y el segundo punto al mismo tiempo; pero añadiré que la que se queja a un tercero o a un cuarto comete una falta grave. Una hermana a la que se le haya cogido algo sin permiso de la superiora y que va a decirle a otra: «¿Qué diría usted de…
ConferenciaTomo IX-B17 DE JUNIO DE 1657página PDF 248

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que te dejas arrastrar tantas veces»; sin embargo, ella no ha hecho ningún esfuerzo para romper con todo ello y ahora ya no tiene la gracia para hacerlo, de modo que, si no está perdida por completo, hay muchos motivos para temer por ella. Hijas mías, ¿no os parece que sería una situación muy extraña el que una hermana fuera tan miserable que dijese: «Que me digan lo que quieran; yo quiero vivir así»? Hijas mías, que Dios…
ConferenciaTomo IX-B17 DE JUNIO DE 1657página PDF 271

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Esto es lo que dice la regla 12, al hablar de los Hijas de la Caridad, o sea que vuestro principal empleo, después del amor de Dios y del deseo de haceros agradables a su divina Majestad, tiene que ser servir a los pobres enfermos con mucha dulzura y cordialidad, compadeciéndoos de su mal y escuchando sus pequeñas quejas, como tiene que hacerlo una buena madre; porque ellos os miran como a sus madres nutricias y como a…
ConferenciaTomo IX-B17 DE JUNIO DE 1657página PDF 272

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No decir muchas cosas a la vez, sino ir poco a poco dándoles la instrucción que necesitan; lo mismo que a los niños de pecho, que sólo se les da de mamar un poco cada vez. Pues bien, vuestros enfermos son como niños en la devoción, aunque sean personas mayores. Una buena palabra que salga del corazón y se diga con el debido espíritu será suficiente para llevarles a Dios. Si esa palabra está dicha con ánimo logrará…
ConferenciaTomo IX-B17 DE JUNIO DE 1657página PDF 281

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El artículo 15 de las reglas es sobre las obligaciones de las hermanas enfermas. Dice que no tienen que impacientarse ni murmurar cuando no se les trata a su gusto, imaginándose que ellas no saben tan bien lo que hay que hacer como el médico y las enfermeras, etcétera. ¡Ay, hijas mías! ¡Ser tratado a nuestro gusto! ¿Qué puede hacerse a gusto de una persona enferma? Es propio de la enfermedad que esté uno disgustado. Todo lo que…
ConferenciaTomo IX-B17 DE JUNIO DE 1657página PDF 311

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vuestra regla y la práctica de las virtudes necesarias a las Hijas de la Caridad, sobre todo con un interés muy grande de trabajar por su perfección. Este es el medio, mis queridas hermanas, de navegar felizmente, y digo felizmente porque, si queréis ser felices en este mundo y en el otro, tenéis que decidiros a observar vuestras reglas; y estad seguras de que el medio más eficaz para salvaros es la observancia de las reglas. Por el…
ConferenciaTomo IX-B17 DE JUNIO DE 1657página PDF 324

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Hijas mías, esta mortificación se refiere a las pasiones, a los sentidos interiores y también a los exteriores; y estas mortificaciones son las principales. Pues bien, esta mortificación interior tiene que comenzar por el amor, pues ésta es la primera pasión. Hay once pasiones, pero el amor ocupa el primer lugar. Por ejemplo, unas veces se estimará a una parroquia, a unas hermanas a ciertos ejercicios más que a otros. Cuando sintáis alguna inclinación por esas cosas, eso…
ConferenciaTomo IX-B17 DE JUNIO DE 1657página PDF 325

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me cuando vuelva a casa, si ha muerto mi perro, que tanto me quería?». ¡Pobre criatura! ¡No hacía más que suspirar en su carroza! ¿Y por qué? Por un perro. Estaba tan afligida que creía que se iba a volver loca, y los médicos tuvieron que aconsejarle que emprendiera un viaje expresamente para distraerse. ¡Salvador mío! Si el amor a una criatura ruin hace todo esto, ¿en qué peligro estaremos nosotros? Hijas mías, procuremos mortificar esta pasión; y…
ConferenciaTomo IX-B17 DE JUNIO DE 1657página PDF 328

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Me parece que os he dicho lo que en cierta ocasión me dijo un religioso de una orden muy austera: «Les decía a mis hermanos hemos venido aquí a mortificarnos, pero esto ya no nos cuesta nada; al contrario, encontramos gusto en las mortificaciones». ¿Cómo puede ser esto? Hijas mías, esta mortificación o privación que aceptáis no está sola; va acompañada del deseo de agradar a Dios; y cuando este acto se hace por amor de Dios, atrae…
ConferenciaTomo IX-B17 DE JUNIO DE 1657página PDF 356

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son buenas y que vosotras sois las peores de todas. Si así lo hacéis, ¿qué ocurrirá? Que haréis de esta Compañía un paraíso y que se podrá decir con toda razón que es una sociedad de almas bienaventuradas en la tierra, que algún día tendrán los cuerpos llenos de gloria en compañía de Nuestro Señor y de la santísima Virgen. Será un perpetuo amor de Dios al prójimo y un aumento de amor de unas para con otras;…
ConferenciaTomo IX-B17 DE JUNIO DE 1657página PDF 371

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La primera es que améis a Dios por encima de todas las cosas, que seáis por completo suyas, que no améis cosa alguna más que a él; y si se ama alguna otra cosa, que sea por amor de Dios. Si amáis a Dios de ese modo, una señal de que sois verdaderas Hijas de la Caridad es que amáis mucho a vuestro Padre. La segunda señal de que sois verdaderas Hijas de la Caridad es que amáis…
ConferenciaTomo IX-B17 DE JUNIO DE 1657página PDF 373

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agradar a Dios. «Retirad a ese miserable, que no lleva traje nupcial, se dice en el evangelio, echadlo fuera de aquí» 2, Así pues, son éstas las tres señales que dan a conocer a una verdadera hija de la Caridad y que pueden servir de medios para convertirse en tales: la primera, amar a Dios sobre todas las cosas; la segunda, amar al prójimo; y la tercera, amaros entre vosotras como verdaderas hermanas, por amor de Dios, de…
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