CartaTomo IIIpágina PDF 527
Por estos discursos reconocí que, aunque el Espíritu Santo no había bajado visiblemente sobre ellos, se daba a conocer sensiblemente por las luces que derramaba sobre sus almas. Me despedí, dejando al enfermo con la esperanza de su curación y a todos con la de que volvería a instruirlos. Poco después, supe que había sanado aquel hombre, pero no ha vuelto a pedirme que lo instruya, tal como me lo había prometido, a pesar de que sigue diciendo…
CartaTomo IIIpágina PDF 529
urgió a trabajar en lo más necesario, que era componer en esta lengua algunas instrucciones de lo que había que creer y practicar, a fin de aprendérmelas y dejárselas a los que vengan, en el caso de que Dios disponga de mí. Después de muchas fatigas por expresar las cosas de la religión en un país sin religión, acabé lo más necesario y envié una copia al señor de Bellebarbe, en Santa María, para que se sirviera de…
CartaTomo IIIpágina PDF 530
más supersticiosos). «¿Haz y di lo que quieras, con tal que el niño se cure». Elevando mi corazón a Dios con confianza, fui a buscar a Andian Ramach y le dije: «Sabes muy bien lo que es el bautismo y cómo tú has recibido con él la salud de alma y de cuerpo. Tu nieto está enfermo. Si quieres que lo bautice, haz venir a tu yerno, a tu hija y al niño; les explicaré lo que es…
CartaTomo IIIpágina PDF 532
Si pudiéramos lograr que este reyezuelo volviera a su primera situación de cristiano, lo seguirían los demás reyes y se nos cansarían los brazos de bautizar. Como los menos dispuestos a recibir el evangelio son los blancos, y entre ellos los nobles y los Ombiasses, procuraba aprovechar todas las ocasiones para hablarles de la fe, si los ganásemos a ellos para Dios, lo demás resultaría fácil. Por eso, yendo al extremo de la isla, a dos jornadas de…
CartaTomo IIIpágina PDF 546
Poco importa que no sean buenos predicadores, a no ser para cuidar de los franceses; en ese caso, se necesita uno potens in opere et sermone, para reprimir a unos hombres desvergonzados, vividores, que han sido enviados la mayoría de ellos a este país por sus padres que no sabían qué hacer con ellos, o por curiosidad, y que al verse engañados en sus esperanzas de verse en un buen sitio, no hacen más que maldecir la hora…
CartaTomo IIIpágina PDF 548
muy seguro, sobre todo si va uno a sitios saqueados y quemados, pues esa gente desconfiaría con razón y no podría uno acercarse a ellos: huyen delante de un solo francés lo mismo que un rebaño de ovejas ante un solo perro. Los franceses han matado a algunos jefes en el centro del país, cuando se les hizo la guerra, lo mismo que a algunas mujeres y niños, y dicen que no se podrá obtener bueyes para sustentar…
CartaTomo IIIpágina PDF 563
Creo, después de lo dicho, que es mi deber manifestarle el secreto, que la gran pasión que tiene el padre Vitet por acabar cuanto antes bien o mal nuestro asunto, no es porque tenga alguna inclinación por los de Santa Genoveva; al contrario, los ve con mucha antipatía; sino que, en el caso de que la cosa salga bien, pueda llevar a la práctica el misterio de que le hablo y que no puedo confiar al papel, pues…
CartaTomo IIIpágina PDF 565
Todo esto angustiaba tanto mi corazón que, al ver que era tan inútil que me quedara yo solo, y temiendo que mis cartas fueran sospechosas y las retuviesen para impedir la ejecución de lo que propongo hacer en este país, me dije: es menester que, lo mismo que el fuego encerrado en una nube produce su efecto, yo estalle también en gemidos y lágrimas. Hacía tiempo que tenía miedo a disgustar a la persona a la que, por…
CartaTomo IIIpágina PDF 566
Aunque escribiese, resultaría sospechoso lo que dijera; sin embargo, es menester que yo exponga libremente mi parecer al superior, al que es preciso que comunique mis problemas internos y le pida consejo para mi conducta y para la de los que me han confiado. Sólo hay dos caminos para ello, y le pido que incline usted la balanza hacia donde le parezca mejor; o que yo vaya a dar una vuelta por Francia, para decir lo que creo…
CartaTomo IIIpágina PDF 569
Lo dejo todo en sus manos, no deseando más que a los que Nuestro Señor haya dispuesto para ser pescadores de hombres, que sepan lo que hay que hacer en la dirección de esta obra y que sean capaces de resolver las dificultades que aquí se presenten, donde no resulta tan fácil escribir en busca de consejo. Tengo muchos motivos para echarme a los pies de Nuestro Señor como un gran pecador y un pobre pescador. Le ruego…
CartaTomo IIIpágina PDF 573
cialmente por las buenas disposiciones con que trabaja usted en su servicio. Pero como el estado del hombre cambia todos los días, sobre todo en los que trabajan como usted en su propio progreso, le ruego, si sigue usted con la misma devoción de comunicarse conmigo, que me diga cómo se encuentra actualmente asegurándole que le responderé, no sólo en lo que respecta a su interior, sino a todo lo demás, y siempre que me escriba usted. Gracias…
CartaTomo IIIp. 626
1254 [1200,III,626-627] A RENATO ALMERAS, SUPERIOR DE ROMA 25 marzo 1650. Si la casa de Roma está huérfana, como usted dice, por la ausencia del padre Dehorgny, Nuestro Señor será su padre, su consejo y su protector; no dude de ello y redoble su confianza en su bondad; déjele hacer a él; él mismo será esa persona de virtud y de maña que cree usted necesario que pongamos en lugar de usted. Ya sabe usted, padre, que el…