AL SEÑOR DE COMET
Dios mantuvo siempre en mí una esperanza de liberación gracias a las asiduas plegarias que le dirigía a él y a la santa Virgen María, por cuya intercesión yo creo firmemente que he sido libertado. De este modo, la esperanza y la firme creencia que tenía de volver a verle, señor, me hizo ser asiduo en rogarle que me enseñase el medio de curar el mal de piedra, en el que todos los días le veía hacer milagros;…