A UN SACERDOTE DE LA MISION DE LA CASA DE SAINTES 1
Son grandes los designios de Dios sobre usted, para que ejerza el mismo oficio de Jesucristo en la tierra. Merece la pena que resista usted valientemente a la tentación, con una especial confianza en la ayuda de su divina bondad. Animo, pues, padre; séale usted fiel y él le será propicio. Le ruego humildemente que le conceda a usted esta gracia y que le dé a conocer el afecto y la estima que siento por su persona, y…