A LUISA DE MARILLAC
Esto me parece paradójico, ya que para lo primero hay que estudiar, ver los autores, componer, dictar y explicar, mientras que para lo segundo no hay que hacer más que estudiar, explicar y repetir. La cuarta objeción es que las cosas se aprenden escribiéndolas. Confieso que es así cuando se trata de unas pocas cosas que hay que retener; pero cuando hay muchas, la experiencia demuestra lo contrario, [como] en la Sorbona, donde los que no tienen más…