A LUISA DE MARILLAC, EN MONTREUlL
Adiós, señorita; acuérdese de mí en sus oraciones, que soy de usted muy humilde servidor, V. D EPAÚL 67 [62,I,103] A LUISA DE MARILLAC, EN MONTREUlL Dígame, por favor cómo sigue usted y cuánto piensa seguir en Montreuil, y acuérdese especialmente de pedir a Dios por mí, que, encontrándome ayer entre la ocasión de realizar una promesa que había hecho o un acto de caridad para con una persona que nos puede hacer bien o mal, dejé el…