A LUISA DE MARILLAC
Nuestras queridas hermanas 2 me parecen cada vez más unidas y amantes de su vocación; todas ellas cumplen muy bien, gracias a Dios. Nos dan ellas de su pan moreno, en el que el panadero mezcla cebada con el trigo; proviene esto de su caridad y nosotros les daremos grano en recompensa. También nos han enviado manzanas, que les habían enviado las buenas gentes de por aquí. Se confiesan con el padre Le Gros 3 después de haberlo…