A LUISA DE MARILLAC
tros son demasiado gruesos. En adelante me propongo escribirle en una simple hoja, siempre que pueda, y para ello escribir con letra más pequeña, sin cargarme con más cartas. Le ruego que haga usted lo mismo y que advierta a la compañía que se contenten con escribir solamente y con brevedad de las cosas necesarias. El general de los jesuitas les ha ordenado lo mismo a los de su compañía; y aunque sus reglas recomiendan que se escriban…