A GUILLERMO DE LESTOCQ, PÁRROCO DE SAN LORENZO 1
Pues bien, le diré, señor, que aunque no pongo ninguna dificultad, si a esos señores les agrada venir al coro, en que la Compañía les deje las primeras filas, creo sin embargo que no es conveniente que nos carguemos con la muceta y el dominó; y para evitar la confusión y la sospecha que la gente tendría de que empezamos a convertirnos en canónigos y que, por consiguiente, renunciamos tácitamente a nuestro designio de trabajar incesantemente por el…