UNOS SACERDOTES DE LA MISIÓN A SAN VICENTE
tes, castigándolos y ultrajándolos 2. Me siento muy feliz de haber tenido la ocasión de obedecerle en una cosa que tan especialmente se recomienda en la Sagrada Escritura. Le diré, sin embargo, que esos cuerpos que estaban dispersos por acá y por allá en todo el campo han sido muy difíciles de reunir en un solo sitio, ya que el deshielo que acaba de producirse nos ha molestado un poco. En esto vemos cómo Dios ha favorecido esta…