Obras Completas · tomo IV

Correspondencia IV

1650-1653 · 612 páginas · 350 documentos.

1.395 referencias

CartaTomo IVpágina PDF 20

A GABRIEL DELESPINEY

Pido a Nuestro Señor que le dé a todos ustedes el espíritu de unión y de paciencia y que aumente en usted el de gobierno, especialmente a propósito del jaleo tan ________ antiguo prior de San Lázaro, estaba gravemente enfermo; probablemente el santo lo habría encomendado a las oraciones del padre Delespiney, si le hubiera escrito entonces. Por tanto, la carta tiene que ser de 1650. En 1650 el sábado santo cayó en 16 de abril. 2. Guillermo…
CartaTomo IVpágina PDF 21

A GERARDO BRIN, SACERDOTE EN LIMERICK

enorme en que nos va a meter el señor Plenevaux. Ya ha pasado el tiempo de la tregua y se acerca el del combate; creo que nos tratará bien; ¡que así sea! Estamos en manos de Dios y de su providencia, dispuestos a cumplir sus órdenes apenas nos sean conocidas. ¡Quiera Nuestro Señor dárnoslas a conocer cuanto antes! Todavía no ha llegado el señor arcediano Le Lièvre; al menos, no nos hemos enterado de su llegada. No puedo…
CartaTomo IVpágina PDF 21

A GERARDO BRIN, SACERDOTE EN LIMERICK

V ICENTE DEPAUL indigno sacerdote de la Misión Dirección: Al padre Delespiney, superior de los sacerdotes de la Misión de Toul. 1267 [1213,IV ,15-16] A GERARDO BRIN, SACERDOTE EN LIMERICK Abril 1650 Nos hemos quedado muy edificados con su carta, al palpar en ella dos maravillosos efectos de la gracia de Dios. El primero es ver cómo se ha entregado usted a Dios para resistir en el país en que se encuentra, en medio de peligros, prefiriendo exponerse…
CartaTomo IVpágina PDF 22

A GERARDO BRIN, SACERDOTE EN LIMERICK

viándolos a Francia para alejarles del peligro 1. El espíritu de martirio le ha impulsado a lo primero, y la prudencia le ha obligado a hacer lo segundo; ambas cosas han sido sacadas del ejemplo de Nuestro Señor, el cual, cuando estaba a punto de ir a sufrir los tormentos de su muerte por la salvación de los hombres, quiso garantizar y librar a sus discípulos diciendo: «Dejad a estos y no los toquéis» 2 Así es como…
CartaTomo IVpágina PDF 22

A GERARDO BRIN, SACERDOTE EN LIMERICK

¡He aquí que, al cabo de una misión de las más fructuosas y quizás de las más necesarias que hemos visto 3, detienes, al parecer, el curso de tus misericordias sobre esa ciudad penitente, para cargar más todavía tu mano sobre ella, añadiendo a las desgracias de la guerra el azote de la enfermedad 4! Es que deseas cosechar a las almas bien dispuestas y reunir el buen trigo en tus eternos graneros. ¡Adoramos tu voluntad, Señor! ________…
CartaTomo IVp. 17

A LUISA DE MARILLAC

1270 [1215,IV ,17] A LUISA DE MARILLAC [Finales de abril o mayo de 1650] 1 Lo mismo me ha escrito el señor de Annemont; le acompaño su carta 2. Le contestaré que aplaudo esa decisión y que rezaré a Dios para que les salgan bien las cosas a esas buenas religiosas, si es para el bien de los pobres, y que de buena gana aceptamos que se despida a las hijas de la Caridad; creo, señorita, que debería…
CartaTomo IVp. 17

A LUISA DE MARILLAC

San Vicente escribió estas palabras después de la carta del señor de Annemont, que le había comunicado santa Luisa de Marillac. 1. La carta del señor de Annemont a santa Luisa lleva la fecha de 27 de abril de 1650. 2. Por esta carta el señor de Annemont informaba al fundador que se pensaba sustituir en el hospital de Nantes a las Hijas de la Caridad por otras religiosas, ofreciéndole sus servicios para prevenir esta medida. Carta 1271.…
CartaTomo IVpágina PDF 25

A LUISA DE MARILLAC

ha demostrado que él le quiere en el cargo que actualmente ocupa, por el feliz éxito que ha dado a sus trabajos y a su gobierno, no creo que desee sacarle de allí. Porque si su providencia le llamase al episcopado, no se dirigiría a usted para hacérselo buscar; se lo inspiraría más bien a los que tienen la facultad de nombrar los cargos y las dignidades eclesiásticas, para que ellos le escogiesen a usted, sin que usted…
CartaTomo IVpágina PDF 25

A LUISA DE MARILLAC

Si usted abriera ese portillo, daría a otros motivo para salirse detrás de usted, o por lo menos para cansarse de los ejercicios de penitencia; no faltarían pretextos para suavizarlos y disminuirlos, en perjuicio de la regla; porque la naturaleza se cansa de la austeridad y, si se le consulta, siempre dirá que es demasiado, que hay que reserva.se para poder vivir más años y seguir sirviendo a Dios por más tiempo, mientras que Nuestro Señor dice: «El…
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