CartaTomo IIpágina PDF 285
Era maravillosa su diligencia. Aunque sus indisposiciones le debilitaban y le hacía daño el trabajo, nunca se le veía ocioso; siempre estaba haciendo algo, pues tenía como uno de sus principios que la ociosidad es la madre de todos los vicios, como le dijo un día a uno de nuestros hermanos que le preguntó por qué trabajaba tanto. S¿' encargaba ordinariamente de arreglar los misales y los breviarios, escribía, las ceremonias y las otras cosas de la casa.…
CartaTomo IIpágina PDF 286
No puede uno imaginarse cuánta devoción sentía con las cosas santas que la Iglesia aconseja o aprueba, como el agua bendita, el agnus Dei, el rosario, las reliquias, las indulgencias y cosas semejantes, así como también su devoción a los santos y a los ángeles, pero especialmente a tres: 1.º a su ángel de la guarda. a quien honraba todos los días de una forma especial y con quien tenía mucha confianza por haber conseguido muchas veces por…
CartaTomo IIpágina PDF 289
Y aunque esta gran esperanza perduró en él durante toda su vida. sin embargo brilló más y resplandeció sobre todo al final por medio de varios actos notables que hizo, especialmente cuando le hablábamos del cielo, adonde iría pronto, y nos encomendábamos a sus oraciones cuando estuviese allí; entonces nos respondía con decisión y sencillez que no dejaría de rezarle a Dios por nosotros y por toda la Misión, y nos lo prometía como si hubiera tenido una…
CartaTomo IIpágina PDF 290
Tres o cuatro días después de su llegada, empezó a guardar cama, y luego fueron fallándole cada vez más las fuerzas y teniendo cada vez más fatiga, dado que su enfermedad del pecho le oprimía más que nunca y de tal forma que, al cabo de pocos días, ni siquiera podía tenerse en pie ni servirse de sus miembros; más aún, empezó pronto con expectoraciones pulmonares. Tenía sin embargo todavía el ánimo despejado, mucho coraje y libre el…
CartaTomo IIpágina PDF 291
Me impresionaba más todavía al ver en él una humildad tan profunda con una caridad tan elevada, un temor tan grande con una esperanza tan perfecta, una fe tan firme con una tentación tan fuerte, tanta contrición con tanta inocencia, tanta devoción con tanta desolación, tanta paciencia en medio de los dolores y finalmente tanta resignación con la voluntad de Dios al mismo tiempo que tantos motivos de mortificación interior y exterior. Pero lo que todavía me enternecía…
CartaTomo IIpágina PDF 293
que a la primera tentación o descontento se ponen a pensar en salirse, verán aquí cuánto caso hay que hacer de la gracia que Dios les ha concedido de ser misioneros. Los que murmuran diciendo que no valen para predicar, para confesar o para las demás funciones de la Misión debido a su enfermedad o a sus molestias de cuerpo o de espíritu, o porque se les deja en la casa para dedicarse a algo que no les…
CartaTomo IIpágina PDF 303
¡Cuánto se ha alegrado mi alma al ver la forma con que ha recibido la compañía su nuevo cargo! Esto me hace esperar una gracia especial de Dios sobre usted. ¡Ay, padre! ¡Bien se necesita esa gracia para gobernar una familia como la de ustedes, para impedir que entre en ella nada contrario a su espíritu y para hacer que progrese por los caminos de la perfección! Mucho le ayudarán a ello las oraciones frecuentes, así como también…
CartaTomo IIpágina PDF 304
Espero que su caridad me lo perdone y que rogará a Dios por mí, que soy el más miserable de los hombres y que me atrevo a esperar la enmienda, si me ayudan sus oraciones y las de su pequeña comunidad, a la que me encomiendo. Soy, en el amor de nuestro Señor, su muy humilde y muy obediente servidor. V ICENTE DEPAUL indigno sacerdote de la Misión Dirección: Al padre Guérin, superior de los sacerdotes de la…
CartaTomo IIp. 369
encontrar ningún medio tan eficaz para dar a conocer la belleza y la santidad de la religión católica como el de la hospitalidad que se practica con los enfermos. Le ruego que encomiende esto a Dios y que no hable de ello. Saludo a la compañía, postrado en espíritu a sus pies, y soy, padre, su muy humilde servidor. V ICENTE DEPAUL i. s. de la Misión. El pensamiento que nuestro Señor nos ha dado de no trabajar…
CartaTomo IIpágina PDF 337
Le ha parecido conveniente señalarle el tema sobre la importancia de observar lo que dice el reglamento de la forma de vivir de las Hijas de la Caridad, y leerlo 6 Creo que es muy necesario advertirles que un buen medio para acostumbrarse a esta práctica es que las hermanas de las parroquias, una por cada casa, den cuenta de ello a todas las reunidas, a todas, o parte de ellas cada vez; por eso, padre, si lo…
CartaTomo IIpágina PDF 360
quier trabajo que no sea en las cosas eclesiásticas y religiosas. Ayúdeme, padre, con sus oraciones para ello y para que alcance de Dios que no permita que yo haga cosa alguna que no sea por él y según su santa voluntad. Le ruego a cada uno de los que forman esa pequeña comunidad que visiten una vez las siete iglesias para que quiera la misericordia de Dios perdonarme las abominaciones de mi vida pasada y de la…
CartaTomo IIpágina PDF 367
y por el deseo de verle libre de las preocupaciones y cuidados que pueden causarle estos molestos asuntos, a fin de que pueda entregarse usted con mayor tranquilidad de espíritu al gobierno y a la santificación de su diócesis; le ofrezco para ello a Dios mis pobres oraciones... Pero hay una cosa, señor obispo, que me aflige mucho: que se le ha descrito en el Consejo 2 como un prelado amigo de litigar, de forma que esta impresión…