A LAS HIJAS DE LA CARIDAD DEL HOSPITAL DE NANTES.
El sexto, que no habléis con vuestro confesor más que en el confesonario, a no ser un par de palabras para lo que sea necesario, obrando entonces como obran las hermanas de vuestra casa de París con sus confesores de San Lázaro. El séptimo, que cada una me escriba los sentimientos que Dios le dé después de esas tres meditaciones y de la confesión y comunión que hagáis por este motivo, como os he dicho. El octavo, que…