A LUISA DE MARILLAC
gos. Además, no es lo mismo; esas corporaciones, en Francia, hacen profesión de enseñar las letras. Le aseguro, padre, que si aceptamos ese espíritu, pronto empezaríamos a ver en la compañía que era menester tomar colegios y enseñar en público, para tener personas más sabias que puedan enseñar a los seminaristas. Y si así fuera, ¡ay, padre! ¿qué sería del pobre pueblo del [campo] 6 y en qué clase de espíritu nos meteríamos, si quisiésemos ir a la…