A JUAN FRANCISCO DE GONDI, ARZOBISPO DE PARIS
No le escribo al padre Blatiron, pues no sé si habrá regresado. Si ya se encuentra allí, que sirva esta carta para usted y para el. Les saludo a ambos, postrado en espíritu a sus pies y encomendándome humildemente a sus oraciones. Las mismas tienden a que quiera Dios conservarles y darles cada vez más una amplia participación en su espíritu, y a mí la gracia de darles a conocer hasta qué punto soy en el amor de…