A LUIS LEBRETON, SACERDOTE DE LA MISION, EN ROMA
Ruego a Nuestro Señor que derrame sus bendiciones sobre ellos cada vez más. ¡Jesús! Padre, estoy muy consolado por el memorial que ha presentado para tener la facultad de trabajar, y las indulgencias para la Compañía. Le ruego que me las envíe cuando las haya obtenido. Aprecio, padre, con cariño la gracia que en esto le ha concedido el cardenal Bagni y pido a Dios con todo mi corazón que le conserve largos años. Le diré dos cosas…