Tema vicentino · Virtudes y vida interior

Paciencia

770 referencias en textos de San Vicente.

770 referencias

CartaTexto de San VicenteTomo Ipágina PDF 485

A LUISA DE MARILLAC

hasta que encuentre alguna otra. Le pido, señorita, que lo haga lo antes posible y que haga todo lo que pueda para restablecerse pronto. Dios mío, ¡cuánto he sentido haber vuelto sin verla y tener que estar aquí más tiempo del que creía! 1 ¡Oh!, su caridad me perdonará esta falta, ya que está acostumbrada a soportar tantas otras. Entretanto, esté lo más alegre que le sea posible, y no omita cosa alguna para su salud, por amor…
CartaTexto de San VicenteTomo Ipágina PDF 505

A LA MADRE DE LA TRINIDAD

Recibí la que plugo a su caridad enviarme, y se la agradezco muy humildemente, así como también todas las bondades que su querida alma se ha dignado tener con la mía tan ruin y con esta pobre Compañía, y ruego a Nuestro Señor, que le ha concedido tan abundantemente parte en su espíritu, que aumente hasta el infinito su recompensa, quedando yo muy pesaroso, mi queridísima madre, por la pena que le he dado en los motivos referentes…
CartaTexto de San VicenteTomo Ipágina PDF 522

A NICOLAS DUROT, SACERDOTE DE LA MISION, EN TOULOUSE

Si fuéramos mortificados, seríamos indiferentes en este punto; y según la regla de la voluntad de Dios, deberíamos preferir a los que son más exactos antes que a los que mejor condescienden con nuestro humor; y como le he visto muy tiernamente aficionado a la dichosa práctica de la divina voluntad, espero que, cuando su naturaleza no encuentre satisfacción en la exactitud de un director, la práctica fiel de la voluntad de Dios le hará soportar, por su…
CartaTexto de San VicenteTomo IIpágina PDF 138

A LUISA DE MARILLAC

El tercer punto es sobre los medios para que una mujer obtenga la gracia de vivir bien con su marido: 1.º, pedírselo a Dios; 2.º, no tolerar en el corazón ningún pensamiento de menor estima hacia él; 3.º, no decir ni hacer nunca na:la que le pueda disgustar; 4.º, proponerse la imitación de alguna mujer casada que viva bien con su marido; 5.º, tener devoción y honrar el matrimonio de san José y de la santísima Virgen. Tiene…
CartaTexto de San VicenteTomo IIp. 174

A LUISA DE MARILLAC

Fue entonces cuando Bárbara Angiboust se fue a servir a los condenados a galeras. 2. Parroquia de París. 3. Jorge Froger, párroco de Saint-Nicolas-du-Chardonnet. Se sabe que el clero de San Nicolás estaba encargado de la capellanía de los condenados a galeras. 4. Se distinguió, como siempre, por su gran caridad y su inalterable paciencia. Sucedía a veces que los galeotes, descontentos de lo que se les servía, tiraban al suelo la comida. Bárbara entonces se agachaba, recogía…
CartaTexto de San VicenteTomo IIpágina PDF 277

A PEDRO DU CHESNE

un juez del lugar y por los mismos religiosos, que intentaron un pro ceso en contra suya por haber fundado la cofradía del Rosario; no se puede explicar cuánto tuvo que sufrir y cuánta paciencia demostró al propio tiempo. Cualquiera que no hubiera tenido su virtud. Lo hubiera dejado todo; pero él, como buen pastor, se mostró constante y acabó venciendo a sus propios enemigos, y lo que es más, conquistando su mismo corazón, ya que luego no…
CartaTexto de San VicenteTomo IIpágina PDF 278

A PEDRO DU CHESNE

hacer por sí mismo. En fin, si por la obra se conoce la excelencia del obrero, no hay que considerar más que el hecho de que la parroquia de Ferrieres era al principio como una tierra de abrojos; y cuando la dejó, se encontraba tan cultivada que no sé si entonces habría otra que lo estuviese mejor. En una palabra, podemos decir que era un pastor bonus. Me alargaría demasiado si quisiera explicar aquí detalladamente la santa vida…
CartaTexto de San VicenteTomo IIpágina PDF 278

A PEDRO DU CHESNE

En segundo lugar, buscó a un buen párroco para que le sucediera: era un hermano suyo que había educado él mismo y hecho estudiar para ello; de forma que tenía motivos para vivir tranquilo, ya que en efecto su hermano fue y es todavía uno de los mejores párrocos que conozco. Después de haber provisto de este modo a su parroquia se decidió a entrar en nuestra compañía; y aunque era ya de edad y estaba enfermo, y…
CartaTexto de San VicenteTomo IIpágina PDF 283

A PEDRO DU CHESNE

Esta obediencia tan grande hacía que se mostrase muy condescendiente con sus iguales e incluso con sus inferiores. Nunca contradijo a nadie. Se le hacía hablar de lo que uno quisiera, con tal que fuese de cosas edificantes, y dejaba con facilidad y prontitud lo que estaba haciendo para dedicarse a cualquier otra cosa que se le pidiera. Y lo más perfecto de todo es que obedecía siempre con sumisión de juicio, y esto durante toda su vida,…
CartaTexto de San VicenteTomo IIpágina PDF 283

A PEDRO DU CHESNE

Aquel pobre hombre no se podía levantar por la mañana sin aumentar su debilidad, ni vestirse él sólo más que a duras penas; no dejaba por ello de acudir a la oración siempre que podía, aunque tuviese mucha necesidad de descanso, ya que apenas podía dormir por la noche a causa de su tos. Su celo le obligaba a hacer más de lo que podía Por eso le he visto a veces caer al subir las escaleras, sin…
CartaTexto de San VicenteTomo IIpágina PDF 283

A PEDRO DU CHESNE

Sus males iban en aumento y sus fuerzas se debilitaban cada vez más; pero también crecía su paciencia, de forma que no sólo soportaba con ánimos y con resignación sus sufrimientos, sino que incluso se gozaba en ellos y deseaba sufrir más por nuestro Señor y por el prójimo. Esto es lo que le obligaba a decir y repetir con mucho afecto: « Domine, bonum mihi quia humiliasti me. ¡Bendito seas, Dios mío! ¡Qué bueno eres! Absit mihi…
CartaTexto de San VicenteTomo IIpágina PDF 284

A PEDRO DU CHESNE

Y aunque estas cosas parecen insignificantes a juicio de los hombres, el espíritu con que las hacía las agrandaba a los ojos de Dios y de los ángeles Era grande su sencillez, no una sencillez boba o rústica, sino la sencillez santa de las palomas; una sencillez que servía para perfeccionar sus otras virtudes. Su caridad era sencilla, su humildad sencilla, su obediencia sencilla, su paciencia sencilla, y así en todo lo demás; porque nunca había en ellas…
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