A UN SACERDOTE DE LA MISIÓN
labranza, que ha visto usted que estaba exenta. Si así es, hágale ver que no le debe nada; haga que hablen con él sus amigos y, si es preciso, el señor obispo de Cahors 2. Si después de todo eso, le forma proceso, defiéndase; pero antes conviene dar los pasos que le he indicado. Su difunto tío 3 tenía derecho a entregársela al alumno de que me habla, para que lo educara usted en su casa y alimentarlo…