ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-Apágina PDF 60
Asunto principal: El Servicio A Los Enfermos
Después de esa confesión, que oyó el Padre Vicente, el anciano, al recibir de nuevo la visita de dicha señora, le dijo varias veces: «Señora, yo estaba condenado sin esa confesión; sí, señora, yo estaba condenado; yo tenía pecados que no me había atrevido a confesar, y nunca me hubiese confesado de ellos sin esta confesión». Desde entonces, esa señora tomó la resolución de fundar la Misión. El Padre Vicente llegó a las cinco, y, después de haber…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-Apágina PDF 67
Asunto principal: La Obediencia
11(11,IX,66-76) CONFERENCIA DE JUNIO DE 1642 Sobre la obediencia Mis queridísimas hermanas, nuestra conferencia de hoy será un tema de los más importantes que hay para vuestra perfección, la santísima obediencia, virtud tan agradable a Dios, que el Espíritu Santo ha dicho, por los Padres de la Iglesia, que la obediencia vale más que el sacrificio 1, e hizo que su Hijo la practicase durante treinta años en la tierra, hasta la muerte. Jesucristo prefirió la santa obediencia…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-Apágina PDF 68
Asunto principal: La Obediencia
Y como Dios me ha dado en cierta forma vuestra dirección a mí, a pesar de mi indignidad, estáis obligadas a lo que yo os ordene. A las que conozco de entre vosotras (que son muchas), les he recomendado que se contenten, en las confesiones ordinarias, con la acusación de tres pecados: porque, por la misericordia de Dios, me atrevo a decirlo, ninguna de las que he confesado cometen pecados mortales, y en este caso, bastará la acusación…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-Apágina PDF 69
Asunto principal: La Obediencia
nadie que se confiese mejor que vuestras buenas hermanas del hospital. Lo hacen aprisa; pero todo parece salir de un corazón verdaderamente penitente. Se acusan con tanta amargura y prontitud que bien se ve que no buscan más que la gracia de Dios». A ellas se les ha impuesto la misma práctica que a vosotras, hermanas mías. Sed obedientes en este punto, por favor. Estáis obligadas a obedecer a vuestros confesores en lo que concierne a la confesión,…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-Apágina PDF 234
actuar de forma que la hagan útilmente. Es un asunto de los más difíciles. Entre cien personas, no se encontrará a veces más que una docena que sean capaces de ello. Hay que ser tan prudente, tan precavido, tan manso, tan secreto, ¡ah, secreto como en la confesión! Digamos solamente dos palabras. En primer lugar, hermanas mías, hay que hacerla pensando solamente en Dios y como la hizo la santísima Virgen cuando fue a visitar a santa Isabel,…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-Apágina PDF 270
san Pablo en su tiempo, cuando, al escribir a los cristianos de la primitiva iglesia, les decía cómo tenía que vivir el marido con su mujer, el Padre con su hijo, el amo con sus criados, y los criados y criadas con sus amos y sus amas 2. También esta conferencia, hijas mías, es para enseñaros cómo tenéis que vivir con los sacerdotes, con vuestros confesores, en las parroquias en que estáis y con los que están encargados…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-Bpágina PDF 16
Asunto principal: Las Tentaciones
Pidámosle a Dios que no nos dejemos vencer por la tentación. Se lee de un santo, muerto en nuestro siglo, que cuando salía por la mañana para ir a la ciudad le decía a su confesor: «Voy a salir, pero no sé si volveré sin haber cometido alguna falta. Por eso le pido que rece a Dios por mí». Esto nos enseña a desconfiar de nosotros mismos y a pedirle siempre fuerzas al Señor. Pasemos al segundo punto.…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-Bpágina PDF 40
Asunto principal: El Escándalo
vuestro ejemplo; y así poco a poco se irán relajando las cosas. Por eso, cuando se llegue a ese extremo, la caridad se resentirá y quedará muy afectada. También es un escándalo el que una vaya a decirle a otra lo que el confesor le ha dicho en la confesión. «Me ha reprendido de esta falta; me ha prohibido esto». Y cosas por el estilo. No podéis hablar de lo que el confesor os ha dicho, a no…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-Bpágina PDF 40
Asunto principal: El Escándalo
Si un confesor fuera tan malo que le dijese a su penitente palabras indecentes (es un caso que no ocurre), entonces habría que decirlo, y nuestro Santo Padre el Papa ha ordenado que se vaya a acusarlo al obispo. Otro escándalo es criticar el gobierno de la casa. Una hermana que dice ante las demás: «¿Por qué se hace esto y esto? ¿Por qué esta casa está tan desordenada? ¿Por qué los hábitos de esta clase? Si fueran…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-Bpágina PDF 41
Asunto principal: El Escándalo
sea vuestro confesor, ni a mí mismo; si voy a veros y no cumplo esto, en razón de mi disposición, y quisiera entrar en vuestra habitación, cerradme la puerta y no me dejéis entrar, ni al Padre Portail, ni a un hermano de la Misión, si fuera alguno, ni a nadie. Sed firmes en esto. Si una hermana, por no saber lo que tiene que hacer, hiciera lo contrario, avisadle. Si alguna quisiera ir a Nuestra Señora de…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-Bpágina PDF 45
Asunto principal: El Escándalo
Es éste un gran medio para reparar el mal; o también, hacer una cosa contraria, como hablar bien de una hermana de la que se hubiera hablado mal; o si habéis criticado el gobierno de una casa, hablar bien de todo lo que allí se haga. El cuarto medio es no escandalizarse de nada ni juzgar mal a nadie. No, hijas mías, apreciad siempre mucho a vuestras hermanas, interpretad bien todo lo que hacen, excusad siempre los defectos…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-Bpágina PDF 46
Asunto principal: El Escándalo
blaré con él más que de cosas buenas; nuestros superiores nos han prohibido solamente que hablemos con ellos de los defectos de nuestras hermanas». Hijas mías, esa buena intención no os justifica, ni mucho menos. Tenéis permiso para hablar con vuestro confesor, con tal que sea en la iglesia y de cosas necesarias; si no, no podéis hacerlo sin escándalo. Otra dirá: «Nuestras reglas no obligan bajo pecado mortal». Os lo repito: no podéis romperlas sin pecado, cuando…