A GUILLERMO DESDAMES, SUPERIOR DE VARSOVIA
Como no tenemos que emprender nada sin una gran resignación en la voluntad de Dios, por eso hemos de recibir con agrado las negativas y los malos resultados, especialmente en esta ocasión, en donde se muestra una providencia especialísima de Dios, ya que, si se hubiera hecho la fundación, le hubiera costado a usted mucho trabajo proporcionar a los dos sitios los hombres y la ayuda que requieren. Esto me confirma una vez más en la máxima que…