A UN SACERDOTE DE LA MISIÓN
¡Bendito sea Dios porque le hacen esperar todavía esas 500 libras para sus necesidades domésticas! Dejémosle hacer a él. Su providencia no nos faltará nunca, con tal que no faltemos nosotros a su servicio. Escribiré a Agen para saber si pueden mandarle al hermano Dupuich 7; en caso afirmativo, diré que se lo envíen. No veo ningún inconveniente en enviar un hermano a la guardia para que trabaje en las fortificaciones, si le cuesta demasiado enviar allá a…