AL PAPA URBANO VIII
Y para aumentar la devoción de los fieles, procurar la salvación de las almas y llevar a los cristianos a seguir los ejercicios dados por los miembros de este Instituto, los citados sacerdotes suplican a vuestra santidad se complazca en concederles todos los poderes que tiene por costumbre conceder a los religiosos y sacerdotes seculares que su santidad envía a misionar en los países infieles, a saber, el poder apostólico: de predicar, catequizar, oír confesiones, establecer la cofradía…