A ISABEL DU FAY
Le suplico, señorita, que me la siga concediendo y que crea que mi corazón recibe un consuelo que no puedo expresar, en la confianza de que es uno con el suyo y con el de Nuestro Señor, y que son un mismo amor con el del mismo Señor y el de su santa Madre. 18 [18,I,33-34] A LUISA DE MARILLAC ¡Bendito sea Dios, señorita, de que siga mejor! Venga mañana ________ 4. Pémartin ha creído poder dispensarse de…