A GUILLERMO DELVILLE 1, EN MONTMIRAIL 2
ca en esto a su señora madre; la naturaleza le obliga a ello, Dios se lo ordena y sabe usted además que es ésa la intención de la corte. Puedo asegurarle que la reina se sentirá por ello muy satisfecha y que, si alguna vez se presenta la ocasión de que yo le pueda servi r, lo haré de todo corazón. Soy en el amor de Nuestro Señor su muy humilde y obediente servidor, V ICENTE DEPAUL, indigno…