A GILBERTO CUISSOT
y a usted. Saludo al citado padre Alméras y le ruego que le pida perdón a su señor padre 1, por él y por mí, por no haber ido a despedirse de él, de lo que está conmigo tan enfadado que no podría explicárselo. Tendrá usted trabajo en Saintes, ya que los padres Soudier y Noyelles no se portan convenientemente ni se avienen con el padre Dufour. El gran recogimiento del padre Dufour les molesta. Puede que haya…