A UN SACERDOTE DE LA MISION
hijos, David por Absalom, Salomón por Roboam y el Hijo de Dios por Judas; y, por la gracia de Dios, usted no ha llegado hasta eso, sino que, por el contrario, tiene motivo para alabar a Dios por lo que le ha dicho el señor Holden; porque le ha dicho la verdad. Su hijo vino ayer a ver al padre de Sergis, se confesó con él y le dijo absolutamente que estaba decidido a servir a Dios en…